El veneno utilizado "podría ser talio radiactivo", declaró el experto John Henry a la salida del hospital donde está internado el ex espía, cuyo caso, que parece extraído de novelas de espionaje durante la guerra fría, ocupa los titulares de la prensa británica.
El médico explicó que la drástica caída de los glóbulos blancos que ha sufrido Litvinenko y el daño en la médula ósea sugieren que el talio utilizado tenía un elemento de radiactividad.
El ex teniente-coronel de los Servicios Federales de Seguridad de Rusia (FSB), ex KGB, quien es un duro crítico del presidente ruso Vladimir Putin, fue envenenado el 1 de noviembre.
El caso está siendo investigado por la unidad antiterrorista de Scotland Yard dirigida por el comisario Peter Clarke, lo que revela la sensibilidad de la investigación.
"Estamos identificando a posibles testigos, examinando grabaciones de cámaras de seguridad y seguimos investigando el origen" del envenenamiento, agregó.Se sospechó primero que el veneno utilizado había sido el talio, un veneno inodoro e incoloro del que un solo gramo es letal.
Un envenenamiento con "talio radiactivo añade otra dimensión a este caso", recalcó Henry. "Quiere decir que la médula ósea corre un riesgo muy alto", explicó el médico, tras visitar al ex espía ruso en University College Hospital en Londres.
Litvinenko "está definitivamente muy enfermo. No se puede decir si está mejorando o empeorando. Por el momento, no está mejorando, pero se mantiene", señaló el experto.
"Podría ser que necesite un transplante de médula ósea para que mejore", notó el médico.
Indicó que si el veneno utilizado fue talio radiactivo, las huellas en el cuerpo pueden haber ya desaparecido, porque la sustancia tiene una vida muy corta.
Se congratuló de que sea la unidad antiterrorista de la policía la responsable ahora de la investigación. "Eso es bueno, porque fue un ataque terrorista, perpetrado no por un vecino sino por un asesino profesional con todos los recursos a su alcance".
(AFP)