Los allegados al escritor uruguayo Mario Benedetti, fallecido en mayo, aguardan la culminación de los trámites que permitan la apertura de su testamento, mientras su domicilio es custodiado por la policía las 24 horas del día.
El abogado Eduardo de Freitas espera la confirmación de su condición de albacea (administrador) del legado de Benedetti, para poder dar a conocer el testamento.
"Estoy esperando información registral para confirmar mi condición de albacea", dijo De Freitas, especialista en derechos de autor, a quien Benedetti asignó tal condición.
"No invoco mi condición de albacea (hasta que la misma se confirme) por seguridad jurídica", explicó De Freitas, y para asegurarse de que el testamento es válido.
Una vez que obtenga la confirmación de esa condición, De Freitas indicó que se presentará "al juzgado para solicitar la apertura judicial de la sucesión".
"Luego citaré a herederos e interesados para darles una copia del testamento", agregó el abogado, que recordó que Mario Benedetti falleció viudo y sin descendencia, por lo que -dijo- podía testar sin limitaciones.
Mientras tanto, el apartamento donde vivía Benedetti es vigilado las 24 horas por la policía, que no permite que nadie ingrese al mismo.
Allegados a Benedetti que pidieron no ser identificados señalaron que el día de su fallecimiento "todas las personas que trabajaban con él retiraron sus cosas, se cerró el departamento con llave, y se entregó la llave al albacea (De Freitas)".
Indicaron que "se habló con gente del gobierno para indicar que el legado de Benedetti era patrimonio del país, y para que tuvieran cuidado, y por eso el gobierno tramitó la guardia policial".
Asimismo, dijeron que hasta que no se abra el testamento no se sabe si se creará una Fundación Mario Benedetti. "Mario nos había dicho que no quería una fundación con su nombre mientras estuviera vivo, porque le parecía algo soberbio", agregaron.
(AFP)