Una peruana que deseaba emigrar a Italia no halló mejor idea que vestirse como una monja y falsificar su pasaporte para simular que partía a un convento en Roma, con tal de cumplir su sueño de toda la vida de conocer esa ciudad, resaltó este domingo la prensa local.
La falsa monja presentó un pasaporte peruano robado a una novicia y al verse descubierta imploró "la ayuda divina" para que la dejen en libertad.