El reloj de María Antonieta, uno de los más complicados de la historia, ha sido fabricado nuevamente por su diseñador, la casa Breguet, que lo presentó este viernes en el salón de relojería de Basilea (Suiza) tras tres años y medio de trabajo.
En aquellos tiempos, el relojero de la localidad suiza de Neuchâtel Abraham-Louis Breguet, instalado en París desde 1775, recibió la misión de fabricar el reloj "más espectacular", con las últimas novedades de la época, sin límite de precio ni fecha de entrega.
Dos siglos más tarde, el grupo suizo Swatch, primer fabricante de relojes mundial y propietario de la casa Breguet desde 1999, dio a conocer el viernes su réplica: un gran reloj de bolsillo, de oro de 18 quilates con 63 piedras preciosas y un cristal de roca que deja ver toda la complejidad del mecanismo.
Puesto que el original fue robado en 1983 de un museo de Jerusalén donde estaba expuesto, los ingenieros de Breguet no han podido consultar el modelo para volver a fabricar el famoso "reloj 160", nombre codificado del objeto. Por eso han tenido que recurrir a archivos, conservados en su mayoría en el Museo Breguet de París.
El reloj original tuvo una serie de aventuras fantásticas desde su desaparición y volvió a finales del año pasado al museo israelí, que pagó una suma desconocida para recuperarlo pero que desde entonces se niega a exponerlo.
El reloj fue presentado en una caja elaborada con madera del árbol preferido de María Antonieta, talado en el parque del Castillo de Versalles. Hayek se ofreció a comprar este árbol, pero la madera le fue regalada por el Estado francés.