En algún momento el año pasado, los usuarios de Facebook empezaron a compartir en tono de broma reseñas sobre el rebanador, un pequeño artefacto doméstico de color amarillo y forma de banana. Fueron compartiendo con amigos que fueron compartiendo con otros amigos. Poco después, Amazon empezó a pagarle a la gente para promover el producto, y las reseñas se volvieron ubicuas en la red social.
Facebook ya no es tan divertido
Para muchos, los "chismes", los constantes comentarios y las inexplicables solicitudes de amistad en la red social han perdido su atractivo inicial