Fibertel, el tercer mayor operador de internet de Argentina, acusó este domingo al Gobierno de inducir "al engaño" y e insistió en que es "arbitraria" la reciente decisión del Ejecutivo de declarar la caducidad de su licencia.
El Gobierno induce "al engaño al señalar a posibles proveedores alternativos, muchos de los cuales resultan inexistentes, otros no operan en internet y la gran mayoría son subsidiarias de las grandes telefónicas", sostiene la compañía del Grupo Clarín, el mayor conglomerado multimedia del país, en una nota publicada este domingo.
El ministro argentino de Planificación, Julio de Vido, aseguró este sábado que "hay más de 400 empresas en condiciones de prestar servicios similares a los de Fibertel" y consideró, además, que "hay alternativas para elegir menores precios y la misma o mejor calidad".
Resulta "grave" que el Gobierno "señale que otras empresas son capaces de absorber 1.100.000 clientes que hoy están satisfactoriamente atendidos a través de Cablevisión-Fibertel", advierte la operadora.
"Esto no sólo es imposible técnicamente sino que no existen en el mercado redes alternativas con estándares de calidad y anchos de banda comparables a los de Cablevisión-Fibertel", añade.
La empresa afirmó en la nota publicada en los principales diarios que "es legal", que "continuará brindando el servicio de internet en todo el país" y que la medida del Gobierno de Cristina Fernández "afecta la libertad de elección de los consumidores y cercena" derechos.
Por su parte, De Vido aseguró en declaraciones radiales que el "Estado busca proteger a los usuarios" con la caducidad de la licencia de la compañía, que "brinda servicios en 135 localidades" del país, dijo.
"Ahora hay 90 días hábiles desde el dictado de la resolución (para optar por otras empresas). Igualmente nosotros vamos a explicarle al juez que es un tiempo referencial" y que "si es necesario hacer alguna modificación para proteger al usuario, haremos lo que al usuario le convenga", añadió el ministro.
El juez federal de Mar del Plata Alfredo López ordenó el pasado viernes "garantizar el servicio de internet a abonados de Fibertel" y asegurar la continuidad del servicio "en iguales condiciones" hasta tanto "el Estado Nacional provea la prestación de similar servicio con los nuevos proveedores".
"El fallo no cuestiona la resolución. Sólo está pidiendo que en diez días le informemos qué medida vamos a adoptar para instrumentar lo que él ordena en su medida cautelar", evaluó De Vido.
La Defensoría del Pueblo de Argentina también resolvió intervenir en la problemática que se ha producido por la caducidad de la licencia de Fibertel, anunciada por el Gobierno hace diez días.
Según ha argumentado el Gobierno, Fibertel traspasó "unilateralmente" y "sin la debida autorización previa" sus servicios a Cablevisión, cuando se fusionaron ambas empresas controladas por el grupo de medios Clarín.
En Argentina hay unos cuatro millones de abonados a servicios de internet, el 38% de ellos clientes de banda ancha, según consultoras del sector de telecomunicaciones.
Además de Fibertel, las otras dos grandes operadoras de internet en el país son Speedy, controlada por Telefónica de Argentina, del español grupo Telefónica, y Arnet, subsidiaria de Telecom Argentina, en manos de una sociedad participada por Telecom Italia y el consorcio argentino Werthein.
(EFE)