10 de enero de 2014 20:48 hs

La inversión del mega emprendimiento Montes del Plata convocó en su pico de demanda de recursos humanos a unas 6.000 personas al departamento de Colonia, con un gran impacto en toda la cadena de consumo –comercio, inmobiliarias, hotelería y transporte–, desde la capital departamental hasta Conchillas y sus alrededores, donde pronto comenzará a funcionar la nueva planta de celulosa. Esa proximidad de la puesta en marcha, no obstante, marcará el final de la zafra y la vuelta a la antigua realidad.

En la actualidad residen en la zona entre 2.500 y 3.000 obreros, constructores, ingenieros, personal y gerentes de Monte del Plata, repartidos entre Colonia del Sacramento, Carmelo, Tarariras, Ombúes y Conchillas, el pueblo más cercano a la planta cuya inversión de la sueco-finlandesa Stora Enso y la chilena Arauco ronda los US$ 2.000 millones. Este pequeño “poblado” que vino a instalarse en las fecundas tierras colonienses incrementó el consumo entre el 20% y 30% en los comercios del departamento, lo que tenderá a perderse en los próximos meses, dijo a El Observador, Carlos Pérez, secretario de la Asociación Comercial e Industrial de Colonia. El buen nivel de gasto de los casuales moradores llevó a ese aumento en el consumo, acompañado por el incremento de los precios en varios rubros.

Montes del Plata comenzó a construirse en mayo de 2011 en Punta Pereira, sobre el Río de la Plata. Se preveía comenzar a operar en el tercer trimestre de 2013, pero la empresa comunicó que la conclusión de las obras se concretaría entrado el 2014, sin fijar ninguna fecha específica. En Colonia creen que todo finalizará a mediados de este año, lo que permitirá una “disminución controlada del consumo”, según Pérez. “Así como empezaron a llegar gradualmente, así será la baja” en los próximos meses, añadió.

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A diferencia de Fray Bentos con la planta de UPM, que concentró la actividad y consumo en una sola ciudad, en Colonia se diversificó el impacto en distintas localidades, aunque Colonia del Sacramento se llevó la mayor tajada. “Se repartirá el impacto como se repartió el ingreso”, continuó Pérez. El miembro de la Asociación Comercial e Industrial reconoció que costará olvidarse de Montes del Plata pero hizo énfasis en que la mayoría de los comerciantes actuó con cautela y no se pasó de la raya en inversiones que luego no podría sostener.

“Abrieron nuevos comercios y se creció lo justo para una perspectiva de 10 años”, aseveró Pérez, quien trabaja con una imprenta y que en este tiempo agregó a su negocio dos máquinas diseñadoras. “Pero no compré una de cuatro colores, para qué, si después no iba a saber qué hacer con ella”. Contó que en la zona hay 20% más de comercios y que los locales establecidos invirtieron 20% en infraestructura en relación a su patrimonio. “Los comercios se agrandaron, hay tiendas que alquilaron el local de al lado, se ven más posadas, el shopping (de Clonia) se agrandó un poco, se instalaron farmacias y ópticas, y las estaciones de servicios agrandaron sus minimarkets”, explicó Pérez.

Casas y alquileres

El mercado inmobiliario, más precisamente el de alquileres, sentirá la fuerza de la marcha de cientos de personas del departamento de Colonia. Durante el tiempo que Montes del Plata se ponía de pie a la vera del río, la oferta del mercado de alquileres se expandió 30%, aseguró a El Observador, Gabriel Conde, presidente de la Cámara Inmobiliaria Uruguaya y dueño de una inmobiliaria en Carmelo. Una tercera parte de ese porcentaje “no volverá al mercado, será utilizado por los propietarios o irá al proceso de venta” y “los precios por fuera del mercado deberán acomodar los valores” a la nueva realidad. Conde agregó que, en promedio, la suba de precios de alquileres fue de “dos veces y medio”.

El arrendamiento de un apartamento amueblado de dos dormitorios cuesta, en promedio unos US$ 1.000, y una casa en la zona de Real de San Carlos en Colonia del Sacramento, bien puede ascender a US$ 2.500 en promedio, afirmó Mario Peirano, presidente Asociación Turística de Colonia.

“Montes del Plata se acaba y habrá una actividad menor para el comercio. Ya se está viendo, hay menos gente en la calle y en los supermercados. A ver qué se hace con todas esas casas y apartamentos. Hay que ser muy creativos, muy exigentes y prolijos porque se vienen meses muy difíciles”, se explayó Peirano.

El sector hotelero también sentirá el impacto al punto de que en esta época de Montes del Plata aumentó su actividad entre el 30% y 40%, de acuerdo al titular de la Asociación Turística. Varios hoteles estaban completamente reservados por las empresas que prestaban servicios a Montes del Plata. Peirano señaló a los arrendadores de autos y de empresas de ómnibus, y la logística de camiones también dejarán de beneficiarse de la obra. También la noche. “La vida nocturna disminuirá, allí había un gran consumo, sobre todo de cerveza”, dijo Peirano.

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