Luego que se decretara el cierre del residencial clandestino en La Unión, familiares de los ancianos se acercaron a buscarlos y una de ellas afirmó que se encontró "un desastre" al ver el lugar en que se hospedaba su mamá hacía solo dos semanas.
"Una casa fría, cuartos con olor a orín, vi a hombres y acá supuestamente eran mujeres. Todas personas de edad descuidadas", dijo en diálogo con los medios de comunicación presentes en el residencial. Según contó la alertó su sobrino que debía de concurrir rápido al residencial debido al procedimiento policial que se estaba realizando.
Cerca de las 22 horas del viernes, efectivos policiales recibieron la notificación de gritos de auxilio por la zona y enviaron un patrullero a las calles Mateo Cabral y Comercio. Allí encontraron que desde una ventana dos mujeres y un hombre solicitaban ayuda. Decían que se encontraban encerrados, que habían sufrido caídas y que necesitaban agua.
Según familiares, las autoridades del lugar les decían que tenían a los ancianos en una vivienda, pero en realidad los tenían en otra en peores condiciones. "Los tenían del lado del frente, nada que ver con lo que a mí me mostraron", contó la misma mujer consignada por Telemundo de Canal 12.
A esta señora le mostraron parte del lugar que estaba en mejores condiciones, según contó. "Me llevó enseguida a los cuartos, duermen todas juntas. Yo dije 'son nueve, las van a atender bien porque son pocas'".
La anciana le dijo a su hija que las empleadas la trataban bien. Sin embargo, en otra oportunidad, abrazó a su hija y le pidió que la sacara del lugar.
La propietaria reconoció que el establecimiento funcionaba de manera irregular y que había excedido su capacidad de alojamiento. Tanto ella como la encargada fueron detenidas y están a la orden de la Fiscalía de Flagrancia de 9° Turno, informaron desde el Ministerio del Interior.
Con autorización de una vecina, los efectivos ingresaron por una azotea lindera y encontraron a aproximadamente 20 personas mayores en espacios reducidos.