El FMI llamó el miércoles a los mercados emergentes, incluida América Latina, a continuar las reformas y las políticas económicas fuertes para aumentar la resistencia de sus sistemas financieros a los shocks domésticos y externos. Por otra parte, sobre la estabilización de los sistemas bancarios en Latinoamérica señaló que el de Uruguay continúa vulnerable.
Según el FMI, las reformas del sector financiero "pueden ayudar a los mercados emergentes a reducir su dependencia del financiamiento externo volátil".
Los flujos de IED a América Latina se incrementaron significativamente en el primer trimestre de 2004 en relación al mismo periodo del año pasado, liderados por los flujos a Chile y México, y en menor medida a Brasil, según datos del Banco Mundial citados por el Fondo.
Sobre la estabilización de los sistemas bancarios en Latinoamérica, el informe sostuvo que ésta es "sostenida" pero que la normalización total depende de un clima mundial favorable y de reformas estructurales para devolver solvencia a instituciones en crisis.
"El sistema bancario en Argentina se ha estabilizado pero permanece frágil. Sus perspectivas dependen críticamente de aumentar las ganancias, dada la falta de recursos del sector público y la falta de voluntad de los accionistas de invertir en los bancos argentinos", indicó. "De manera similar, pese a cierto progreso en la reestructuración, el sistema bancario en Uruguay sigue siendo vulnerable a la necesidad de reestructuración continua del banco más grande", señaló. Y agregó que también se debe a dificultades en bancos cooperativos más chicos.
Indicadores de solidez financiera citados por el informe señalaron que el sistema bancario brasileño "es sólido y las perspectivas han mejorado más a la luz de la recuperación económica".
El informe señaló que las condiciones del sistema bancario dominicano parecen haberse estabilizado pese a incertidumbres macroeconómicas, aunque aún se requieren esfuerzos para aumentar el capital.
En Ecuador, la consolidación del sistema bancario continúa pese a debilidades estructurales persistentes. "Sin embargo, el sistema permanece vulnerable a shocks externos y domésticos, que tendrían que ser absorbidos sin el beneficio de un prestamista de última instancia", advirtió.
(AFP)