Un soldado israelí murió ayer en un atentado en la ciudad de Beer Sheva (sur de Israel) en el que el atacante, palestino, fue abatido y resultaron heridas una decena de personas.
"El terrorista palestino llegó con una pistola, disparó a un soldado, le robó su arma, y comenzó a disparar con ella a otros cuando se encontró con la policía", resumió el jefe del distrito sur de la Policía, Yoram Halevy, la cadena de hechos ocurridos ayer en la estación central de ómnibus de la capital del Negev.
Frente a espiral de violencia, Netanyahu despliega fuerzas militares en Jerusalén
El domingo un hombre atacó a varias personas en una estación de ómnibus