Cuando el próximo lunes la comisión especial del Senado comience el trabajo formal de la ley de urgente consideración, ya habrán pasado diez de los 45 días previstos por la Constitución para el tratamiento del texto. Por eso este miércoles, cuando sesionó por primera vez el grupo de trabajo para designar el método que pondrán en marcha, el debate se centró en si ya se había perdido el tiempo sustancial del plazo acotado.
El senador del MPP Charles Carrera, coordinador de la bancada frenteamplista, dijo durante la sesión que a la izquierda le "preocupa" que con los "plazos acotados" con los que cuenta el Parlamento "se pierdan estos días de trabajo". "Quiero que quede constancia de que la oposición no está de acuerdo porque de esa forma estamos perdiendo diez días de trabajo", añadió.
Su correligionario Óscar Andrade pidió "reconsiderar" la decisión de comenzar el lunes con las comparecencias e incluso propuso reunirse el fin de semana si así se necesitara. "Capaz que al final vemos que pudimos atender las delegaciones y no son necesarios los últimos fines de semana antes del debate en comisión, pero ya de entrada no trabajar los primeros días no me parece una buena señal política", afirmó el senador comunista.
En la misma línea la senadora Amanda Della Ventura acotó que no le parece una "buena señal política" dejar pasar este tiempo. Además cuestionó que se instale la idea de que la oposición "no quiere trabajar" –"eso es subestimarnos y no sé si agraviarnos", dijo la senadora de la Vertiente Artiguista.
"Todos sabemos que al haber elegido la modalidad de urgente consideración es imposible analizar en profundidad y escuchar a los involucrados. Por lo tanto lo que se va a trabajar es sobre los marcos de restricción de participación ciudadana que ha fijado el gobierno. Ellos lo sabían en el momento en que decidieron ir por ese camino", dijo a El Observador el astorista José Carlos Mahía.
El senador blanco Gustavo Penadés, presidente de la comisión, acotó que "la bancada de gobierno pretende llegar con tiempo suficiente para un correcto y normal tratamiento del proyecto de ley en el Plenario, y en la discusión y votación en comisión". En ese sentido, dijo que deberán "ser muy estrictos con los tiempos".
Penadés agregó que se analiza conformar dos subcomisiones para recibir simultáneamente las delegaciones en caso de que sea necesario dividir esfuerzos. "En la medida en que el número de delegaciones y el tiempo nos permitan funcionar en una sola comisión, no vamos a tener inconvenientes en hacerlo. Si hubiera una cantidad que excediese esos tiempos, vamos a tener que hacerlo en dos", dijo el presidente de la comisión.
Ante los cuestionamientos del Frente Amplio, otros senadores nacionalistas, como Jorge Gandini y Carmen Asiaín, respondieron que estos primeros días sin sesiones podían servir como "colchón de tiempo para mirar los materiales" y que ello no implicaba "no poder seguir avanzando".
"Creo que ganamos tiempo productivo si nos damos el día de mañana y, por supuesto, también el fin de semana, y arrancamos la consideración el lunes sin parar, que es lo que va a suceder después", dijo Gandini.
La primera sesión también dio para un nuevo cruce entre oficialismo y oposición luego de que el nacionalista Sergio Botana le achacara a "un juego político" la protesta del Frente Amplio por los plazos. "Me parece que tenemos que aflojar la cincha para que, cada vez que tengamos un criterio diferente de funcionamiento, no caigamos en la tentación de adjudicarle intenciones perversas al otro (...) ¡No puede ser que cada vez que discutamos aspectos de estas características nos adjudiquen malas intenciones en el sentido de querer socavar al Gobierno! ", recriminó Andrade. Carrera, en tanto, exigió "respeto" por las "minorías". Botana pidió "disculpas" por la "suposición".
Artículos a votar
Tras la encendida sesión de este martes, en la que acusaron al gobierno de "avasallar la democracia" y hacer un "abuso" de los mecanismos constitucionales, en la oposición asumen que comenzó "una nueva etapa" y que el objetivo es lograr obtener "lo menos malo posible".
La bancada del Senado se reunió para evaluar los pasos a seguir y discutir el posicionamiento político. "El lema nuestro es que la ley salga lo menos perjudicial para los intereses del pueblo uruguayo", contó Carrera a El Observador.
El Frente Amplio discute ahora si acompañar algunos artículos que considere "salvables" o oponerse en bloque a todas las disposiciones para dejar en evidencia los "vicios de forma" que identifican en el instrumento elegido por el gobierno.
"El posicionamiento definitivo del Frente no te lo puedo adelantar, porque lo va a definir en conjunto. Definimos tener unidad de acción y lo que definiremos en coordinación con los órganos del Frente Amplio, que van a estar en sesión permanente trabajando con los equipos", dijo el coordinador de la bancada. La izquierda instaló una comisión bicameral que va a sesionar este jueves y recibirá por su parte a algunas delegaciones.
En la oposición todavía hay matices y discusiones pendientes en cuanto a la estrategia a adoptar. En el astorismo, por ejemplo, son afines a acompañar ciertos artículos que se entiendan pertinentes, y una misma postura ha expresado la Vertiente Artiguista. El senador Enrique Rubio, de ese sector, dijo que basados en la idea de una "oposición constructiva", el Frente debe distinguir entre aquellos aspectos "mejorables" del proyecto y los puntos "invotables".
"Con la ley de urgencia hay que impugnar el método, que fue lo que se hizo el martes, y después considerar los contenidos en particular. Ahí hay cosas de diversa naturaleza: hay cosas inocuas, otras que se pueden llevar y otras muy gruesas en las que hay diferencias importantes e insalvables", dijo consultado por El Observador. El foco de la oposición, afirmó Rubio, deberá estar puesto en los capítulos que se entienden más "perniciosos".
FA pidió citar más de 80 delegaciones y Domenech dijo que hay "grupos de presión"
El Frente Amplio entregó al presidente de la comisión una lista con más de 80 delegaciones que entienden deben dar su opinión acerca de las disposiciones contenidas en el proyecto.
Entre las delegaciones que se proponen están el PIT-CNT, decenas de gremios, organizaciones no gubernamentales, académicos, facultades, y hasta jerarcas frenteamplistas, como el expresidente de Antel Andrés Tolosa y la actual directora de Desarrollo Urbano de la Intendencia de Montevideo, Silvana Pissano.
La oposición también propuso invitar a agencias internacionales, como Cepal, FAO, Cinterfor OIT Uruguay, ONU Mujeres, Unicef, todas ellas agencias de Naciones Unidas.
Eso generó un pronunciamiento de Guillermo Domenech, el único senador de Cabildo Abierto en la comisión. "Me presto a escuchar a todas las delegaciones que vengan, a pesar de que entiendo que muchas de ellas son grupos de presión u organizaciones de fachada, cuya orientación política conocemos, u organismos internacionales representados por burócratas cuyo trabajo me parece bastante estéril", afirmó.
Para poder recibir a todas las delegaciones –que podrán estar integradas hasta por cinco miembros debido a las restricciones sanitarias– se formarán dos subcomisiones que funcionarán en simultáneo todos los viernes. Además, se evalúa instrumentar videoconferencias para atender a las delegaciones radicadas en el interior o que no puedan ir al Palacio Legislativo.
Penadés aclaró que el propósito de esta convocatoria es escuchar la opinión de las delegaciones, no debatir, por lo que se llamará al orden a quienes no cumplan con ese acuerdo.