La carrera de Solange Knowles estaba intrínsecamente ligada a la de su hermana, la colosa Beyoncé. Sus primeros trabajos de alto perfil fueron acompañando al grupo Destiny's Child como bailarina y cantante y como compositora de canciones para los discos solistas de su hermana. Sin embargo, en los últimos años Solange ha logrado consolidarse como una artista con un estilo propio y alternativo –su EP True (2012) confirmó su talento–, un estilo personal exquisito y vanguardista y una poética enfocada a denunciar injusticias sociales sufridas por la población afrodescendiente. Pero la semana pasada, la cantante y compositora logró su primer gran éxito por su cuenta: su disco A Seat at the Table logró catapultarse en el primer puesto de ventas de Estados Unidos por encima del favorito indie de la semana: Bon Iver.
Fuera de la sombra de Beyoncé
Con su tercer disco, Solange logró su primer número uno en Estados Unidos