Luego de tres muertes en un mismo día a consecuencia de robos en negocios de Montevideo, los comerciantes exigieron al gobierno mayor seguridad. Pero la respuesta cayó en sus propias manos. “No se armen y no se resistan”, dijo a los comerciantes el subsecretario del Interior, Jorge Vázquez.
Pero por ahora no hay medidas concretas, más allá de las habituales. Iraola indicó que “aumentará el patrullaje” en la zona en la que asesinaron a los comerciantes, pero que “no se puede poner a alguien fijo porque los demás barrios también los necesitan”.
El jerarca señaló que uno de los problemas del patrullaje es que “los móviles son del servicio 911”, al que llegan “miles de llamadas por día” por distintos temas, desde partos y accidentes domésticos hasta los asaltos. “Por eso hacemos todos los operativos de seguridad. Es la manera de focalizar en los distintos barrios porque cuando los móviles están en la calle están a la orden del 911”.
Se hace lo que se puede
El presidente del Centro de Almaceneros Minoristas, Baristas, Autoservicistas y Afines (Cambadu), Mario Menéndez, fue escéptico respecto a la recomendación del gobierno.
“Una cosa es lo que uno piensa y otra lo que uno hace en esos momentos. Ahí capaz que el más maula guapea y el más guapo se asusta”, dijo a El Observador.
“El gobierno tiene derecho a pedir lo que le parezca y nosotros tenemos derecho a salir a pedir que nos protejan y nos cuiden. Yo no niego que el gobierno esté trabajando, pero tampoco se puede negar lo que está pasando” concluyó. El comerciante reclamó a los tres poderes del Estado que “se pongan de acuerdo” sobre las medidas a tomar. “Hay que poner la pelota contra el piso y trabajar en serio”, dijo. En los próximos días volverán a tener reuniones con el Poder Ejecutivo.
Los empleados de comercio realizarán una movilización el próximo viernes en la Ciudad Vieja en reclamo de más seguridad.