"Hoy (miércoles) es el último día que tienen los sindicatos para sentarse a la mesa de negociación y acatar la conciliación obligatoria", aseguró la viceministra argentina de Trabajo, Noemí Rial, en declaraciones a Radio 10.
En tanto, el presidente de la empresa, el español Antonio Mata, dijo este miércoles estar dispuesto a dar marcha atrás con los despidos hechos durante el conflicto "en aras del consenso", pero advirtió que no otorgará los aumentos reclamados.
Aerolíneas, que cuenta con 8.400 empleados, despidió a 327 huelguistas durante el conflicto que llevan adelante los pilotos y técnicos desde el jueves pasado, indicó el vocero de la empresa, Julio Scaramello.
El presidente del grupo español Marsans, dueño de Aerolíneas Argentinas, Gerardo Díaz, calificó este miércoles de "sin sentido" la huelga y sostuvo que "aumentar 40 y 70% el salario -como reclaman los empleados- cualquier persona sabe que es imposible y llevaría a la quiebra otra vez a Aerolíneas".
La Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) y Asociación de Personal Técnico Aeronáutico (APTA), que impulsan la huelga, realizaban la tarde del miércoles una asamblea conjunta para decidir si continúan o cesan la protesta."Acá no hay ningún cambio de actitud de la empresa para con los trabajadores ni ninguna comunicación oficial que nos haga cambiar de actitud", advirtió Daniel Biró, secretario de prensa de APLA.
Los huelguistas marcharon desde los aeropuertos internacional de Ezeiza (32 km al sur) y capitalino Jorge Newbery, para sumarse a la asamblea en la sede de la Federación Argentina de Box, en el barrio porteño de Almagro.
Ricardo Frecia, secretario general de la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA), aseguró en un comunicado que la "huelga salvaje amenaza con terminar con Aerolíneas Argentinas y Austral, y favorece claramente a Lan Airlines".
En los aeropuertos centenares de pasajeros, muchos de ellos extranjeros, esperaron en vano durante horas la salida de los vuelos en estos días.
(AFP)