El gobierno decidió que la Dirección General Impositiva (DGI) pase a encargarse de los controles antilavado de las instituciones, no financieras, que hoy están obligados a cooperar con el Banco Central avisando de casos sospechosos y no lo hacen. El tema fue abordado ayer por jerarcas de la DGI y el Ministerio de Economía, dijeron a El Observador fuentes oficiales.
Gobierno refuerza controles al lavado y pone a la DGI al mando
La falta de reportes sospechosos molestó a las autoridades, que ajustarán la vigilancia