12 de diciembre de 2014 21:31 hs

La política monetaria seguirá en su senda contractiva por lo menos hasta que la inflación ingrese al rango meta, de entre 3% y 7%, aseguró ayer el presidente del Banco Central (BCU), Alberto Graña.

“Nosotros no vamos a cambiar el talante de la política monetaria hasta tanto la inflación no esté dentro del rago meta”, señaló el funcionario en una entrevista con Radio Uruguay. Graña se mostró confiado en que la inflación seguirá convergiendo hacia los niveles previstos.

“Creemos que Uruguay va a ir gradualmente llevando la inflación dentro de los niveles de interés y el beneficio de los distintos agentes económicos”, sostuvo el principal responsable de la política monetaria.

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Consultado sobre cuándo podría alcanzarse el rango meta, Graña prefirió no realizar estimaciones, pero avizoró un escenario optimista con precios de las materias primas –como el petróleo– más baratos, quitando presión importada sobre el nivel de precios y un crecimiento de la demanda de bienes y servicios más acorde al de la oferta disponible.

“Vemos que la tendencia de la inflación es claramente descendente. Sin lugar a dudas. Tanto del Índice de Precios al Consumidor, la inflación subyacente, y pensamos que las expectativas de los agentes económicos van a ir moldeándose”.

Si bien los analistas consultados periódicamente por el BCU coinciden con que los niveles de inflación se irán moderando en el mediano plazo, esperan que ese freno se dé de forma muy gradual. La mediana de las respuestas no espera que los niveles de inflación se adecuén al actual rango objetivo por lo menos dentro de los próximos dos años.

En la última encuesta, realizada en noviembre, esperan que al finalizar 2016, la tasa de inflación se mantenga en 7,86% –actualmente se encuentra en 8,05%–, todavía casi un punto por encima del techo del rango oficial.

Esto propicia un panorama como el actual, donde los bancos acusan una falta de liquidez en el mercado, presiones vendedoras sobre el dólar y una tasa de interés alta. Especialmente la tasa call, utilizada por los bancos para prestarse dinero en operaciones overnight, que en la mayoría de los casos tiene como objetivo cumplir con los requisitos de encajes establecidos por el regulador, y que actúa como referencia para el resto del mercado. Una tasa de interés alta sostenida en el tiempo se puede trasladar a costos más altos en préstamos minoristas, y a través de ese canal, incentivar el ahorro y desestimular el consumo, con el propósito de restar presión al alza de los precios.

Dólar y competitividad

Respecto a la evolución del tipo de cambio, Graña descartó que el precio del dólar esté generando problemas en otras variables macroeconómicas y comentó que la moneda uruguaya se ha depreciado en términos reales más que los países con los que compite.
“A nuestro entender, el tipo de cambio se ha movido en consonancia con los fundamentos macroeconómicos y realmente no vemos ningún tipo de desalineamiento que nos genere preocupación en términos de competitividad”, dijo el jerarca.

La semana pasada, consultados por El Observador sobre la falta de liquidez que hay en el mercado, el analista financiero Andrés Escardó y el gerente de Mercados Globales del HSBC, Enrique Goyetche, coincidieron en que si bien no se transita un escenario grave para la economía, se ha configurado una situación que está lejos de ser ideal.

En este sentido también se expresó el economista y socio de CPA Ferrere, Gabriel Oddone, en un evento organizado por la consultora. Explicó que una “intervención más o menos agresiva, más o menos oculta de las autoridades” ocasionó la apreciación del peso en octubre y la suba de tasas call –que llegó a valer 25%–, pero que ahora, con algo más de holgura gracias a la evolución favorable de los precios, el Central tendrá más espacio para dejar flotar el tipo de cambio.

Negociaciones en pesos con Argentina
El presidente del Banco Central, Alberto Graña, dijo ayer durante una entrevista con Radio Uruguay que se reunió con su par argentino, Alejandro Vanoli, y avanzaron en el acuerdo para que se establezca un sistema de pagos en monedas domésticas. Graña dijo que todo está listo para que se concrete y que depende solamente de que Argentina actualice el software.

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