La activista medioambiental sueca Greta Thunberg denunció que el acuerdo alcanzado en la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP28) desarrollada en Dubái es “una puñalada por la espalda” para los países más afectados por el calentamiento global y advirtió que “no impedirá que las temperaturas aumenten más allá de niveles críticos”.
"El texto no tiene fuerza y no es suficiente para mantenernos dentro del límite de 1,5 grados centígrados", afirmó Thunberg en las puertas del parlamento sueco en referencia al documento final de la cumbre en el que casi 200 países acordaron comenzar a reducir el consumo global de combustibles fósiles y adoptar una serie de medidas, incluida una mayor producción de energía limpia.
Los críticos, sin embargo, afirman que el acuerdo no evitará que las temperaturas globales aumenten por encima de los 1,5 grados centígrados con relación al promedio de la época preindustrial, lo que según los científicos provocará impactos catastróficos e irreversibles, desde el derretimiento de las capas de hielo hasta el colapso de las corrientes oceánicas.
La crítica de Thunberg coincide también con la postura de la Alianza de Pequeños Estados Insulares, que incluye a los países más afectados por el cambio climático como Fiji, Tuvalu y Kiribati, alianza que advirtió que el texto está “lleno de lagunas” y adopta un enfoque "incremental y no transformacional".
Thunberg, de 20 años, que saltó a la fama como la cara del activismo climático en 2018 después que comenzó a organizar protestas semanales en Suecia, dijo que el pacto no “está diseñado para resolver la crisis climática” sino como "una coartada" de cara al futuro que les sirve a los líderes mundiales para “ignorar el calentamiento global”.
"Mientras no tratemos la crisis climática como una crisis y mantengamos los intereses de los lobbys influyendo en estos textos y procesos, no llegaremos a ninguna parte", indicó Thunberg.
(Con información de agencias)