Cuando Helen Mirren obtuvo en 2007 el premio Oscar a Mejor actriz por La reina, nadie osó cuestionar ese galardón. La interpretación de la londinense encarnando a la monarca Isabel II de Inglaterra seguramente sea una de las más impactantes de la historia del cine en lo que a la realeza se refiere.
Tan hecho para ella parecía ese papel, que era casi imposible que Mirren, de 69 años, no volviera a repetir el rol.
El domingo, Mirren pasó a la historia por otro motivo. Se convirtió en uno de los nueve actores que obtuvieron el premio Tony y el Oscar por el mismo papel, al ganar el máximo premio del teatro en Estados Unidos por su rol dramático en The Audience, obra la que repite el personaje de Isabel II.
The Audience fue presentada en 2013 en el Gielgud Theatre de Londres y en Nueva York este año en el Gerald Schoenfeld Theatre.
La actriz había sido nominada para el premio Tony en dos ocasiones previas: en 1995 por su debut en los escenarios neoyorquinos de mano de A Month in the Country y en 2002 por la obra de August Strindberg Dance of Death, donde compartía cartel con el también británico Ian McKellen,
The Audience, que además obtuvo el premio al Mejor actor secundario para Richard McCabe, es una suerte de reencuentro del equipo de La reina, película del británico Stephen Frears que le valió a la intérprete además un Globo de Oro y un Bafta.
Con un texto de Peter Morgan, guionista también del filme, pero con la dirección en el teatro de Stephen Daldry (Billy Elliot, Las horas, El lector), la pieza explora la vida de la reina de Inglaterra y su relación con los diferentes primeros ministros a lo largo de la historia.
Otros casos
Así, Mirren, aunque ha exprimido su celebrada encarnación de la monarca británica en las tablas de Broadway, invierte el camino de los otros actores que repitieron Oscar y Tony por el mismo personaje.
Por un lado, porque ella ganó primero el premio del cine y luego el del teatro. Por otro, porque no es una adaptación del mismo texto a la gran pantalla o a las tablas.
José Ferrer fue el primero en hacer el doblete por Cyrano de Bergerac, en la adaptación teatral de 1947 y en la cinematográfica en 1950.
Luego llegarían Shirley Booth, por Comeback Little Sheba (en 1950 en Broadway y dos años después en Hollywood) y Yull Brynner por El rey y yo, obra que hoy parte como favorita en la categoría de Mejor musical de reposición, y que le dio el Tony en 1952 y el Oscar en 1955.
Anne Bancroft repitió la hazaña con Ana de los milagros (1960 y 1962) y Rex Harrison con My Fair Lady (1957 y 1964).
Curiosamente, con la adaptación de este musical en Hollywood, Julie Andrews fue rechazada por el estudio para repetir el papel de Eliza Doolittle (que recayó en Audrey Hepburn), pero se vengó ganando el Oscar ese mismo año por Mary Poppins.
La lista de dobles ganadores por un mismo papel se completa con Joel Grey, por su célebre maestro de ceremonias en Cabaret, la encarnación de Tomás Moro por parte de Paul Scolfield en El hombre de dos reinos y Jack Albertson por Una historia de tres extraños.