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Historias de uruguayos en el Milan: la locura de Gattuso, las bromas de Maldini y la calidad de Ronaldinho

Solo un selecto grupo jugó en un grande de Europa y Referí repasa sus anécdotas

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15 de agosto de 2018 a las 17:00

Llegar a un vestuario nuevo no es tarea sencilla. Hacerlo en uno donde hay estrellas de la magnitud de Ronaldinho, Paolo Maldini, Andrea Pirlo y el locuaz Genaro Gattuso, redobla el desafío.

Por la cabeza del jugador deben pasar innumerables pensamientos. De verlos en televisión a cambiarse al lado. ¿Cómo serán? ¿Qué actitud tendrán? ¿Me presento o espero?

Ronaldinho y Mathías Cardacio
Con Ronaldinho
Con Ronaldinho
En pocos días Diego Laxalt vivirá esa sensación cuando ingrese a un nuevo camarín como nuevo jugador de un grande continental como Milan de Italia.

El pase de Laxalt al club rossonero da paso los recuerdos. Es que por el club desfilaron varios uruguayos como Héctor Puricelli, Juan Alberto Schiaffino, Alcides Ghiggia, Óscar Tabárez, Pablo García, Tabaré Viudez, Mathías Cardacio y Bruno Montelongo, entre otros.

Estas son algunas de sus anécdotas en el mundo de las estrellas del Milan.

Cardacio, entre el rudo Gattuso y el lindo Beckham

Mathías Cardacio y David beckham
Con David Beckham
Con David Beckham

Mathías Cardacio coincidió en 2008 con Viudez en Milan. Y contó a Referí una de las historias que lo conmovieron de las estrellas del club.

Una de ellas la vivió con quien hoy será el entrenador de Diego Laxalt, Gattuso.

"El personaje más grande que conocí en el fútbol. Rino es un tipo con un corazón gigante pero demasiado competitivo. No le gustaba perder a nada. Si jugabas un picado y perdías volvía al vestuario y había quilombo seguro. Muy amigo de Pirlo. ¡Cómo trababa a los empleados! Les pegaba bofetadas a los cocineros, a los utileros. Un loco suelto. Yo vi escupirle la cara a Pirlo. Un día nos estábamos duchando con Clarence Seedorf y le dice que cuente la anécdota con Jaap Stam. Un día Stam lo esperó a que saliera de la ducha y le quebró la clavícula con una llave. Se pudría todo si perdía. Te partía al medio", contó Cardacio a Referí.

Tiempo atrás también narró una historia que vivió con su hermana Belén que adoraba al inglés David Beckham.

Cierta vez, Mathías había sido visitado por sus padres y su hermana por lo que decidió sacarlos a pasear por Milán. Bochita sabía del fanatismo de Belén por Beckham.

Resulta que sus padres fueron por un lado y él y su hermana se quedaron en tiendas de las principales calles de la ciudad. Cuando volvía al auto para encontrarse con el resto de la familia, al cruzar un semáforo lo saludan desde un AudiA8 negro. "Veo que me saludan de adentro y era Beckham, lo confirmé al ver la matrícula enseguida. Estaba de gorro negro... entonces le avisé a Belén quién era y se puso como loca", contó Cardacio.

El inglés estacionó de inmediato su vehículo, aparentemente porque aguardaba por alguien que se encontraba en una de las tiendas del lugar. "Volvimos para que lo viera... lo vio de lejos, entre todos los vidrios negros. Además tenés que tener cuidado para que la gente que está por ahí no se dé cuenta tampoco de quién es el que está en el auto", contó el volante.

Pepe con la señora a la concentración

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Basta con que usted ingrese en la página web del Milan y se meta en el salón de la fama para percatarse de la dimensión que adquirió Juan Alberto Schiaffino en el club.

Cuentan las historias de la época que el liderazgo de Pepe fue tan grande que llegó al punto de ser de los pocos jugadores a estar autorizado a llevar a su esposa a los viajes y a la concentración. Estaba estipulado en su contrato.

Su compañero de la época, Cesare Maldini, contó que "Pepe tenía un radar en el lugar del cerebro". Muchos le atribuyen haber sido el que aconsejó la compra de un histórico del club como Gianni Rivera. Schiaffino con Milan ganó tres scudettos y fue goleador.

Alcides Ghiggia en la Ferrari

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Jugó nueve años en Italia pero apenas uno de ellos en Milan. Su pasaje por el club se resume en cuatro partidos. Por aquellos tiempos Ghiggia ya era una estrella. El gol que silenció Maracaná lo llevó al fútbol italiano. Allí se pudo dar uno de los gustos de su vida: los autos.

Según se narró en Estrellas Deportivas de El Diario, el puntero uruguayo era invitado a probar las Ferrari en Maranello.

Montelongo y el gesto de Ronaldinho

Bruno Montelongo
Bruno Montelongo
Bruno Montelongo

Montelongo llegó al Milan procedente del River Plate que deslumbró bajo la conducción de Juan Ramón Carrasco.

Apenas piso el terreno de los rossonero fue sorprendido por una de las máximas estrellas del club, el brasileño Ronaldinho que con su particular sentido del humor se le presentó.

"Este es mi número de teléfono, cualquier cosa que te pase o necesites me llamás", le dijo el crack ante la cara de incredulidad de Montelongo.

Maldini pidió libre para Viudez

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Terminaba el partido con Atalanta cuando Carlo Ancelotti llamó a Tabaré Viudez. El joven uruguayo salió corriendo, pidió el cambio. Salía el inglés David Beckham. No lo podía creer. Estaba en una nube que no le permitiía percibir lo que quedaba de tiempo. Era su debut en Milan. Pero pisó la cancha y el juez pitó el final del partido.

Cuando llegó al vestuario escuchó la voz de uno de los referentes más grandes de la historia del club. Paolo Maldini pasó a su lado y entre risas le dijo: "Que mañana te den libre por el esfuerzo".

"Maldini se reía y me decía que me tenían que dar libre al otro día por el esfuerzo. Todos hicieron bromas después del partido y nos reíamos todos", contó Viudez a Referí.

El hoy delantero de Nacional contó además que se sorprendió con la humildad de las estrellas del Milan.

"Siempre pensás cómo será cuando te vas de Uruguay, que se dice que los jugadores en Europa son fríos... La semana pasada viajamos a Catar y nos llevaron de paseo a algunos lugares y nos pusimos a hablar con el Bochita (Cardacio) y pensábamos: '¡Mirá dónde estamos!'. Son esos momentos en los que te das cuenta dónde estás y con quiénes. Ronaldinho... yo lo miraba en la tele... y Maldini... son crácks. Me sorprendieron con su humildad", contó Tabaré.

Pirlo, un señor

Andrea Pirlo
Andrea Pirlo
Andrea Pirlo

Otra historia que contó Cardacio a Referí fue vinculada con otro ídolo del club como Andrea Pirlo que se retiró hace poco más de un año.

"Una cosa que me marcó fue que me traje todo lo que había de Pirlo, me faltaron los calzoncillos nada más. No me olvido más el día que se me arrimó en el vestuario y me preguntó si me volvía a Uruguay en las vacaciones. Cuando le dije que no me invitó a pasar con su familia y la de Massimo Ambrosini en Cerdeña. Fue increíble. Generé una relación estupenda, en el vestuario del Milan me cambiaba al lado de Pirlo y compartíamos los trabajos tácticos en cancha por jugar en la misma posición. Pirlo y Ambrosini fueron los que me dijeron que saliera a jugar a préstamo".

La mala suerte del Canario

pablo garcia
Pablo García en el aviso de Paok
Pablo García en el aviso de Paok

Pablo García es otro de los que tuvo un pasaje fugaz por el Milan. Llegó en el año 2000 y jugó cinco partidos. "Primero estuve entrenando varios meses porque ellos me fichaban si yo tenía pasaporte español y estaba en trámite, por eso cada entrenamiento era como una final. Echaron al técnico y llegó el padre de Paolo Maldini, iba a empezar a jugar pero me hice un esguince de rodilla y quedé un mes afuera y ya después olvidate", contó al diario El País.

El adiós del Maestro

El mensaje de Milan a Tabárez
El mensaje de Milan a Tabárez
El mensaje de Milan a Tabárez

El 3 de diciembre de 1996 el Maestro Tabárez se despedía del Milan y generaba la reacción de sus dirigidos.

El referente Paolo Maldini: "La marcha de Tabárez es una derrota para todos nosotros porque algo no funciona si el equipo necesita que le den patadas en el culo", dijo Paolo.

Tabárez fue criticado en aquel entonces por no gritar en el banco.

"Hice una apuesta y la he perdido. Conocía los riesgos. El error ha sido apoyarme en todo lo que ya había en este equipo, en sus potencialidades. Yo, con los jugadores, he hablado siempre. He creído siempre en la fuerza de la persuasión. Nunca he imitado a otros, y me daba la risa cuando me decían que tenía que gritar desde el banquillo. No lo he hecho nunca, y no lo haré jamás", expresó Tabárez.

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