“Pandemia fronteriza”, así le llama el presidente de la Cámara de Industrias, Fernando Pache, a la diferencia cambiaria entre Uruguay y Argentina que perjudica especialmente a nuestro país.
La contracara se ve al regreso y se siente, en particular, en la industria nacional que cada vez tiene más obstáculos para lograr que sus productos sean los elegidos por un motivo esencial: Uruguay está caro.
"El tipo de cambio argentino y la situación muy cruda y dura del contrabando que se ve en todas las calles del Uruguay genera entre un 30% y un 40% menos de ventas con respecto al 2020”, cuenta el presidente de la Cámara de Industrias. Esto pudo determinarse gracias al cierre de la frontera impulsado por la emergencia sanitaria que ubicó a qué altura estaba la vara del comercio formal con las fronteras cerradas.
"Si fuera por la Cámara de Industrias lo que le pedimos al gobierno es cero kilo, no contemplación de que la familia pueda cruzar a cortarse el pelo, no, cero kilo; eso quiere decir que si pone un litro de leche ya hay algo que no podría haber pasado", dice Pache a Café & Negocios. El presidente de la CIU —que se vincula a diario con otras cámaras—, reconoce que hay otras gremiales empresariales que encuentran esta medida como muy extrema. "La realidad es que la Cámara de Industrias está basada en cero kilo", insiste.
El cero kilo vintage
La última vez que se aplicó esta medida fue justamente con la emergencia sanitaria (entre el 6 de abril del 2020 y el 28 de octubre del 2021) y se implementó permitiendo que las familias residentes en departamentos fronterizos ingresaran hasta 5kg de productos de “subsistencia de la unidad familiar” por persona mayor de edad cada 15 días, y dejando de lado los regímenes aduaneros especiales de equipaje, vehículos y efectos de turistas.
Cabe destacar que estos últimos son los que permiten ingresar dentro del Mercosur hasta US$ 150 por persona en mercaderías por las fronteras terrestres y hasta US$ 300 por vía marítima o aérea.
Antes, la medida había estado vigente entre los años 2013 y 2017 también a causa de la diferencia cambiara con Argentina, en esa oportunidad se implementó en los pasos fronterizos de Colonia, Carmelo, Nueva Palmira, Fray Bentos, Paysandú, Salto y Bella Unión.
Aunque esta vez prefirió no hacer declaraciones, en otras oportunidades el director nacional de Aduanas, Jaime Borgiani, ha dicho que no cree que el cero kilo resuelva el problema del contrabando. “No existen soluciones mágicas” sentenció en agosto de 2022 y en esa misma visita por la frontera que une Paysandú y Colón sostuvo: “Hay un tema de fondo que es el de precios y no se resuelve con temas aduaneros”.
A propósito, el presidente de la Cámara de Industrias y referente de la rama del dulce hace énfasis en la importancia de comprar industria nacional. “Cada paquete de producto uruguayo que compremos, es un puesto de trabajo que se sustente”, sostiene y apunta: "No podemos tirarnos de cabeza solo por precio, porque lo que no paguemos hoy en góndola en un producto uruguayo, lo vamos a terminar pagando al bancar seguros de paro o con diferentes impuestos".
La crisis del comercio formal se refleja en las demandas constantes de los comerciantes fronterizos. De hecho este último viernes el Centro Comercial Industrial de Salto pidió un 10% más de rebaja del Imesi al gobierno para alcanzar un descuento del 40% a la hora de cargar combustible en la frontera —la rebaja del 30% del impuesto rige para las estaciones de servicios que se encuentran a 20km o menos de la frontera desde mayo de 2022—.
A nivel técnico, el cero kilo no parece ser la solución más atinada para un problema mucho más profundo. El director del Centro de Estudios para el Desarrollo (CED), Agustín Iturralde, elaboró un estudio sobre el contrabando en el contexto de la pandemia y concluye que estamos más caros que Argentina "por buenas razones del lado de Uruguay”, a causa de la depreciación del poder de compra de los argentinos.
En su visión con los niveles actuales de diferencia de precios, "aspirar a un control total del contrabando como es el cero kilo es muy difícil de lograr". En parte porque la cantidad de policías y militares necesarios para maniatar las fronteras es muy grande ya que “cuanto más importante es el diferencial de precio, más incentivo” hay para los contrabandistas.
Para el director del CED el contrabando está en niveles mucho más altos de lo que se suele creer. "En cualquier feria montevideana uno ve que hay puestos con productos contrabandeados vendiendo con total impunidad", argumenta Iturralde y señala que la solución está mucho más cerca de luchar contra los costos del lado uruguayo y que más actores puedan entrar al mercado que por el lado de la restricción.
"Las soluciones para este problema vienen por el lado de las micro-importaciones, de facilitar que haya más actores formales y que puedan importar algunos productos de otras formas", en definitiva, beneficiarlos para que sean más competitivos.
En el mismo sentido se manifiesta el Director Nacional de Pasos de Frontera, Milton Machado. "Es una realidad que con la diferencia cambiaria la gente cruza todos los días, es dificil la instrumentación de una medida así desde Aduanas", dice en diálogo con Café & Negocios. En su visión, el cero kilo es una medida dificil de llevar a la práctica y destaca que actualmente se evalúa "exonerar algún impuesto más a los comercios del litoral" por su situación.
En cuanto a los recursos humanos, Machado subraya que para la temporada se toma personal zafral que trabaja en los puntos de control desde noviembre hasta finales de abril por la cantidad de gente que cruza la frontera en este periodo. "Es un problema que tenemos, la falta de funcionarios para poder atender ese trabajo" que, apunta, no es solo el control de autos particulares, sino también transporte de carga y buses por lo que resulta un trabajo "arduo y complejo".
"Aplicarlo tiene sus complicaciones, se habla mucho, pero instrumentarlo no es fácil", concluye Machado.