El transcurso del año ha mostrado una caída de la inflación en gran parte de la región, y también a nivel global, con registros que han ido convergiendo progresivamente a un dígito, después de los saltos observados tras la crisis de la pandemia de covid-19.
La foto en perspectiva muestra que a diciembre de 2020 Uruguay tenía inflación de 9,41%, muy por encima de Brasil, Chile, Perú, Colombia, México y Paraguay. Durante el transcurso de 2021 y 2022, con registros de alrededor de 8% quedó en el pelotón y mejoró sensiblemente en ese ranking este año.
Hoy, con inflación de 3,87%, Uruguay tiene la más baja entre los siete países mencionados, y solo es superado por Paraguay con un registro de 3,5% interanual a setiembre. En el tercer lugar viene México, (4,45%); le sigue Perú (5,04%), Chile (5,1%); Brasil (5,19%), y más relegado Colombia (11%), que todavía no logra revertir la escalda de precios que experimentó desde principios de 2021, según los datos procesados por El Observador.
A grandes líneas, los dos grandes factores que explican la caída de la inflación son las condiciones monetarias más restrictivas que colocaron los bancos centrales (subas en las tasas de interés) y que han comenzado a desarmar; y la moderación en los precios internacionales, a medida que las cadenas de suministro global regresaron a la normalidad.
En Uruguay la inflación está dentro del rango meta fijado por las autoridades (entre 3% y 6%). La proyección del BCU para el horizonte de política monetaria (24 meses) es de una inflación de 5,7%, manteniéndose en el rango objetivo durante todo el período.
La lupa en América
Si se miran los resultados en el conjunto de los países del continente, a setiembre Uruguay estaba ubicado en el puesto 14, entre un total de 33 países. Lo superan países como Costa Rica con inflación negativa de 2,24%, Aruba con registros de 0,5%, y otros de Centroamérica, como Panamá, Puerto Rico y Bahamas, por ejemplo, con niveles de 2% y 3%.
También están por encima Ecuador (2,27%) y Bolivia (2,85%) que siguen siendo los que tienen el registro más bajo interanual en toda América del Sur. Esto es así desde hace ya varios años.
Hoy los ojos de los mercados internacionales están puestos en la dinámica inflacionaria de EEUU, que se mantiene por encima del objetivo de 2% que se ha fijado la Reserva Federal. Esta semana se conoció el dato de setiembre que fue de 3,7% interanual. El escenario actual hace pensar en que la política monetaria de tasas altas seguirá por un tiempo más prolongado de lo previsto en esa economía.
Uruguay en el mundo
Una mirada global entre una lista de 184 países de todo el mundo, tiene a Uruguay posicionado en el puesto 52.
Los datos oficiales muestran que a setiembre el ranking de países con menos inflación era liderado por Burkina Faso (-2,6%), Seychelles (-2,47%), y Costa Rica en el tercer lugar (-2,24%). En las primeras posiciones también estaban Mali, China, Países Bajos, Aruba, Dinamarca, Macao y Benín, entre otros, con registros inferiores a 2%, según el relevamiento realizado por El Observador.
El club con inflación de tres dígitos
El club de países con inflación de tres dígitos tiene a Argentina como uno de sus integrantes desde inicio de 2023. El país vecino tuvo en setiembre un registro interanual de 138,3%, y en el mes de 12,7%.
Hay solo tres países en el mundo que tienen actualmente un indicador de inflación más alta que Argentina (posición 181): ellos son Venezuela (318%), Líbano (230%) y Siria (139%).
Solo en setiembre, Argentina tuvo más inflación que Uruguay, Paraguay y Brasil juntos en el último año móvil.
Perspectivas globales
Allí se estima que la inflación general continuará su desaceleración, de 9,2% en 2022, en términos interanuales, a 5,9% este año, y a 4,8% en 2024. También se proyecta que la inflación subyacente, que excluye los precios de los alimentos y la energía, disminuya, aunque de forma más gradual que la inflación general, hasta 4,5% en 2024.
Según el FMI, las proyecciones son cada vez más coherentes con un escenario de “aterrizaje suave”, en el que la inflación se reduce sin una gran desaceleración de la actividad, en especial en Estados Unidos, donde se pronostica un incremento del desempleo muy moderado, de 3,6% a 3,9% para 2025.
Sin embargo, el FMI advirtió que están apareciendo importantes divergencias. La desaceleración es más pronunciada en las economías avanzadas que en las de mercados emergentes y en desarrollo, explicó.