Israel aseguró que seguirá su asalto por aire y tierra hasta que Hamás sea "eliminado" y los 129 rehenes en manos del grupo palestino sean liberados.
"Israel continuará la guerra en Gaza", declaró el canciller israelí, Eli Cohen, luego de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU) aprobara el viernes una resolución reclamando una “ayuda a gran escala” y “sin obstáculos” para los 2,3 millones de habitantes del enclave palestino.
Cohen insistió que su país "seguirá inspeccionando, por razones de seguridad, toda la asistencia humanitaria para Gaza".
La resolución, que obtuvo 13 votos a favor y sólo dos abstenciones –Estados Unidos y Rusia–, se votó mientras Israel seguía bombardeando la Franja de Gaza.
El portavoz del Ejército israelí, Daniel Hagari, aseguró haber logrado el control casi total del norte de la Franja, pues sus tropas se encuentran en "las etapas finales del control operativo" de esa zona.
Dijo además que mantiene la ofensiva en el sur de la Franja, en ciudades como Jan Yunis, que considera un bastión de Hamás, y en los últimos días extiende también sus incursiones por el centro del enclave costero.
Este sábado, el Ejército israelí informó de combates con milicianos palestinos en Issa, cerca de la ciudad de Gaza, en el norte del enclave palestino, donde fueron abatidos francotiradores.
Las tropas terrestres y sus servicios de inteligencia hicieron que "docenas de terroristas" se tuvieran que refugiar en un edificio utilizado como una "sede" de Hamás, donde fueron abatidos por un avión de combate, según un comunicado del Ejército.
En Bakshi, otro barrio de la ciudad de Gaza, encontraron un almacén de armamento en un jardín de infancia, destacó el Ejército, que de forma recurrente asegura que Hamás utiliza para atacar a sus tropas instalaciones como escuelas y hospitales.
En otro de sus operativos en la ciudad de Gaza, la aviación israelí dijo haber abatido a una "célula terrorista", mientras que en el campo de refugiados de Al-Shati, también en el norte del enclave costero, fueron abatidos "tres terroristas".
Según la autoridad sanitaria palestina que reporta a Hamás, más de 410 palestinos murieron en las últimas 48 horas en la Franja de Gaza, 16 de ellos este viernes en un bombardeo que alcanzó una casa en Jabaliya (norte) y cinco en un ataque contra un vehículo en Rafah (sur).
Reclamo de la ONU
La resolución del Consejo de Seguridad "exige a todas las partes que autoricen y faciliten la entrega inmediata, segura y sin obstáculos de asistencia humanitaria a gran escala" para Gaza y "crear las condiciones para un cese duradero de las hostilidades".
Para evitar un veto estadounidense, no menciona el "cese urgente y duradero de las hostilidades" que recogía el texto inicial, ni la "suspensión urgente de las hostilidades" que Rusia propuso incluir pero que Washington bloqueó.
La ofensiva israelí en respuesta al ataque de Hamás a Israel, donde mató a 1.200 israelíes y capturó a 240 rehenes, provocó ya 20.057 muertos palestinos y 54.000 heridos, además del desplazamiento de 1,9 millones de palestinos de los 2,3 millones que habitan el territorio.
Las agencias de Naciones Unidas destacan la “catastrófica” situación sanitaria y de alimentación de esa población, que carece también de agua y medicinas.
El director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que "el hambre está presente y la hambruna es inminente en Gaza".
El personal sanitario de Rafah, en el extremo sur del enclave, detectó 95.500 casos de diarrea, otros 19.300 de sarna, 17.500 de parásitos, 4.400 de viruela y 1.900 de intoxicaciones alimentarias, meningitis y otras enfermedades.
(Con información de agencias)