La noticia de que China aprobó el protocolo fitosanitario para la cebada uruguaya fue bien recibida por el técnico de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa), Gonzalo Souto, quien dijo que “es buena la alternativa de tener un mercado” para el cereal que no pasa por un buen momento en la agricultura uruguaya.
Souto recordó que “la cebada es un producto que tiene dificultades de mercado como grano y explicó que, como la calidad de la malta se asocia bastante a la genética, el comportamiento de las variedades respecto al proceso de malteo tiene bastante que ver con el material genético. Por lo tanto, si un productor cambia el material al maltero –y este no lo sabe– tiene dificultades en el proceso de elaboración.
Otra limitante radica en que, por lo general, “las malterías prefieren comercializar malta antes que comprar cebada, en la medida en que ya saben la malta que están comprando”, dijo el técnico de Opypa.
Souto dijo que “el mercado mundial de cebada es muy grande, pero en su mayoría es para alimentación animal” y el comercio de la cebada cervecera lleva una porción menor. “Por lo tanto, pretender salir al mercado a buscar un comprador es muy riesgoso”, acotó.
Por ello contar con un mercado del tamaño del de China “es muy atractivo para que alguien organice negocios. Eso coincide con algunos actores privados que han estado tratando de organizar un circuito de desarrollo del cultivo de cebada por el costado de las malterías”, aseguró Souto.
La producción uruguaya
De acuerdo a un trabajo de Souto en el último Anuario de Opypa, la producción de cebada cervecera “resultó largamente inferior a las necesidades para el uso pleno de la capacidad de procesamiento industrial instalada en el país, estimada en unas 420 mil toneladas de cebada al año”.
Por otra parte, “adicionalmente, el déficit de abastecimiento se vio agravado por la mala calidad de la cosecha, que obligó a destinar una importante porción del grano a usos alternativos (en particular la alimentación animal) al no contar con la aptitud para ingresar al proceso de malteo”.
En el Anuario, Souto agregó que “el escenario tuvo impacto en el comercio exterior de la cadena, que mostró un comportamiento relativamente inusual durante 2013, con importaciones y exportaciones muy elevadas de cebada. Las primeras para completar las necesidades de materia prima de la industria y las segundas para canalizar los excedentes de cebada para uso forrajero. De esa manera, el técnico de Opypa anticipó que “las importaciones de cebada para malteo concretará en 2013 el cuarto año consecutivo con volúmenes significativos”.
Por ejemplo, entre noviembre de 2012 y octubre de 2013, alcanzaron casi 250 mil toneladas por un valor de US$ 86,6 millones, “a un precio CIF medio de US$ 350 la tonelada”.
Hasta el momento, el mercado de la cebada está cautivo de los contratos de los productores con las dos malterías existentes: Maltería Oriental y Ambev.
Souto comentó que “prácticamente toda la producción de cebada va para las malterías” y que “solo se utiliza como grano lo que se desecha por la calidad”.
El técnico de Opypa aseguró que “tendríamos que empezar a organizar la producción de cebada. No tiene mayores complejidades desde el punto de vista agronómico, con la genética adecuada y un mercado para colocarla. Hasta ahora los productores lo tienen con las malterías, que les dan la semilla y un contrato que les asegura la compra”.
El problema es que muchas veces el precio que terminan obteniendo los productores no los conforma. En los últimos años se puso como atractivo el precio de Chicago pero, más allá de que el pasado fue un año muy complicado en lo productivo y en lo comercial, según Souto, la evolución del precio de la cebada no acompaña ni siquiera al trigo.
“Así que la existencia de este nuevo mercado en China es una buena noticia en el sentido de que abre un destino potencial, que hay que concretar con negocios. Un canal comercial potencial complementario al de las malterías”, opinó Souto.
El técnico de Opypa reconoció que ahora “hay que generar producción de cebada” para pensar en un flujo comercial con China, pero advirtió que “esto ocurre en un momento en el que el cultivo está bastante disminuido”.
Si bien aún es temprano para adoptar decisiones productivas, porque la cebada da más margen de plantación que el trigo –se puede sembrar hasta julio–, la noticia de la apertura de China puede mejorar las perspectivas. “Con China a la vista, la industria tiene un piso y mirará de reojo que el productor no es la única alternativa que tiene. También lo puede exportar”, concluyó Souto.
Difícil seducir
Para la próxima zafra de la cebada “hay un problema de confianza entre los productores y las malterías”, dijo Gonzalo Souto, y agregó que ese problema estará presente a la hora de definir la superficie que ocupará el cultivo.
“Es bravo seducir a un productor para que plante cebada” después de lo que pasó en la zafra pasada, “incluso con independencia de la evolución que tengan los mercados”, acotó el técnico de Opypa. Puede ser que las malterías “se quiten productores una a otra, pero es difícil pensar que el área de cebada crezca de manera significativa”.
La importancia de China
“China aprobó el protocolo fitosanitario” elaborado con Uruguay y, de esa forma, se despejó el camino para la exportación de cebada uruguaya al gigante asiático, confirmó días atrás a El Observador el director de los Servicios Agrícolas del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Inocencio Bertoni.
“Ahora solo resta que ambos gobiernos estampen la firma y que los privados hagan los negocios”, acotó Bertoni.
El director de los Servicios Agrícolas del MGAP aseguró que luego que Uruguay dio el visto bueno, “faltaba la aprobación de los chinos al protocolo fitosanitario, es decir los requisitos que tendrán que cumplir” los exportadores.
Como se recordará, una delegación de funcionarios chinos llegó en noviembre pasado a Uruguay con la prioridad de trabajar en cebada, maíz, sorgo, arándanos y otros.
En esa ocasión, Uruguay y China comenzaron a trabajar el protocolo sanitario para el ingreso de cebada uruguaya sin procesar, que ahora recibe la aprobación definitiva.
Bertoni recordó que “Uruguay exporta el 90% de la producción de cebada como malta y cebada cruda” y agregó que “la región es el principal destino” del producto, con Brasil a la cabeza.
China se convirtió en 2013 en el principal mercado de las exportaciones de Uruguay, con una participación de 21% sobre el total, según el Instituto Uruguay XXI. Las ventas de soja y carne bovina congelada encabezan los rubros colocados en el gigante asiático.
Las cifras
145.000
hectáreas. Fue el área estimada sembrada de cebada cervecera en la zafra 2012/2013.
1.900
kilos. Fue el rendimiento por hectárea que obtuvo la cebada cervecera en 2012/2013.
275.500
Toneladas. Fue la producción total de la cebada cervecera en la zafra 2012/2013, según DIEA y Opypa.