Economía y Empresas > DIGITALIZACIÓN FINANCIERA

La banca online en Uruguay, la validez de la firma digital y los US$ 500 millones que Buffet invirtió en un banco brasileño

Surgen algunas dudas sobre la firma digital especialmente en contratos o vales, por ejemplo, entre el cliente y una institución financiera; el Parlamento trabaja en modificaciones 

La banca digital acelera su proceso de avance en distintos países.

Tiempo de lectura: -'

10 de junio de 2021 a las 05:04

La banca digital avanza a paso firme en distintos países. De hecho, la propia pandemia aceleró los procesos de digitalización y operaciones remotas a través de la web en cientos de países en los últimos meses en los cuales Uruguay no fue la excepción.

Ahora, ¿es posible que Uruguay pueda operar actualmente con una institución bancaria 100% digital?

"Al día de la fecha, la normativa uruguaya vigente no permitiría que las instituciones financieras realicen su operativa totalmente online o no presencial, sin que eventualmente exista algún riesgo de cuestionamiento. Estas posibles dudas aparecen sobre todo en lo que refiere a la firma digital y especialmente a los procesos bajo los cuales se firman contratos o vales en forma digital, entre el cliente y la institución financiera", explicó a El Observador el experto en banca y finanzas del estudio Ferrere, Federico Lemos.  

De todas formas, el especialista recordó que el Parlamento uruguayo se encuentra revisando dos proyectos: uno de firma digital y otro de títulos valores electrónicos, que de aprobarse en su redacción actual, "liberarían el camino para que la banca se digitalice sin asumir los riesgos mencionados".

La firma electrónica en la práctica 

De acuerdo con la Ley de Firma Electrónica 18.600, la misma equivale a la manuscrita, siempre que cumpla con las condiciones establecidas. Uno de los requerimientos, es que la firma electrónica sea admitida como válida por las partes que la utilizan o haya sido aceptada por la persona ante quien se oponga el documento firmado electrónicamente.

Si bien es práctica del mercado que el uso del documento y de la firma electrónica entre las instituciones financieras y sus clientes sean precedidos de un acuerdo en papel que regule dichas operaciones y las reconozca, dicho preacuerdo, si bien es recomendable, no es estrictamente necesario desde un punto de vista legal, explicó Lemos. 

La referida ley de firma electrónica establece que “se respetará la libertad de las partes para concertar de común acuerdo las condiciones en que aceptarán las firmas electrónicas, conforme a la presente normativa”.

Consecuentemente, la institución financiera debería celebrar con su cliente un acuerdo que establezca los términos y condiciones para utilizar la firma electrónica. A estos efectos, habrían dos alternativas:

  1. Celebrar con el cliente un acuerdo en papel que establezca los términos y condiciones para utilizar la firma electrónica para los contratos futuros.
  2. Celebrar dicho acuerdo de manera electrónica; no estando esta alternativa libre de eventuales cuestionamientos del cliente, pudiendo argumentar que no aceptó los términos y condiciones, ya que en definitiva el uso de la firma electrónica habría sido aceptado por el cliente a través de un acuerdo firmado electrónicamente.

Actualmente, el Parlamento se encuentra analizando un proyecto de ley que de mantener su redacción actual, terminaría con cualquier tipo de duda en relación a lo anterior ya que expresamente prevé que para que sea válida la celebración de contratos por vía electrónica, no será necesario el previo acuerdo de las partes sobre la utilización de medios electrónicos.

La validez de la firma electrónica en los vales 

En toda operativa financiera que involucre el otorgamiento de créditos (incluyendo la operativa de tarjetas de crédito) es recomendable que la institución que libera el préstamos, solicite la firma de un vale por parte del deudor. "Esto representa una gran ventaja para el acreedor ya que el vale permite el cobro del crédito a través de un proceso ejecutivo que es mucho más rápido que el proceso ordinario", explicó Lemos. 

La normativa vigente en este punto no reconoció expresamente (como sí lo hizo recientemente para otros casos) al vale con firma electrónica como documento habilitante de la vía ejecutiva. "Por ese motivo, existirían argumentos para sostener que el vale con firma digital no habilita esta forma de cobro más expeditiva mencionada. Esto quiere decir que en caso de querer ejecutar un vale con firma digital podría tener que tramitarse dicho proceso a través de la estructura judicial ordinaria la cual toma mucho más tiempo", advirtió el socio de Ferrere. 

En cuanto a este obstáculo, también existe en el Parlamento otro proyecto de ley sobre títulos valores electrónicos que terminaría con cualquier duda sobre la ejecutabilidad del vale firmado en forma electrónica.

Dicho proyecto prevé, entre otros cambios, modificar el artículo 7 de la Ley 14.701 estableciendo expresamente que “toda obligación incorporada a un título-valor deriva de la firma autógrafa o electrónica puesta en el mismo, sea cartular o electrónico respectivamente”. "En definitiva, dicha previsión, de ser sancionada habilitaría a que los vales puedan ser firmados en forma electrónica sin que dicha suscripción pueda ser cuestionada", precisó el experto en regulación bancaria. 

Ese proyecto no regula en forma expresa la necesidad de contar con una firma electrónica avanzada a los efectos de suscribir el vale, pero sí establece que será necesario contar con un método fiable para la creación de los vales electrónicos y que la unidad de certificación electrónica reglamentará los requerimientos.

Buffet apostó fuerte en Nubank 

El banco digital brasileño Nubank recibió US$ 500 millones en financiamiento de Berkshire Hathaway, la firma de inversiones de Warren Buffett.
Fundado en Sao Paulo en 2013 por el ingeniero colombiano David Vélez, Nubank es el banco digital más grande del mundo, tras superar la marca de 40 millones de clientes. Aprovechando el bajo nivel de bancarización en algunas de las mayores economías de la región, la firma ha impulsado su oferta de productos de tarjetas de crédito y cuentas de ahorro a través de una plataforma completamente digital, y actualmente cuenta con operaciones en Brasil, México y Colombia.
Junto con el financiamiento de Berkshire, Nubank recibió un aporte adicional de US$ 250 millones, liderado por la firma de inversiones estadounidense Sands Capital junto a otras entidades, como las brasileñas Verde Asset y Absoluto Partners.
Según el medio especializado Pipeline, tras la operación Nubank quedó valorizado en US$ 30 mil millones, lo que representa un alza de 20% en menos de seis meses.
La nueva inyección de capital representa una ampliación de la emisión de la serie G anunciada por el banco en enero, cuando levantó US$ 400 millones. Considerando los US$ 1.150 millones levantados en ambas etapas, se trata de la mayor ronda de financiamiento registrada hasta la fecha para una empresa de Latinoamérica.

El Observador y Diario Financiero-RIPE

REPORTAR ERROR

Comentarios

Espacio habilitado solo para suscriptores. Suscribite y viví la experiencia más completa de información.

Registrate gratis y seguí navegando.

¿Ya estás registrado? iniciá sesión aquí.

Pasá de informarte a formar tu opinión.

Suscribite desde US$ 245 / mes

Elegí tu plan

Estás por alcanzar el límite de notas.

Suscribite ahora a

Te quedan 3 notas gratuitas.

Accedé ilimitado desde US$ 245 / mes

Esta es tu última nota gratuita.

Se parte de desde US$ 245 / mes

Alcanzaste el límite de notas gratuitas.

Elegí tu plan y accedé sin límites.

Ver planes

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...