Semanas atrás varias redes sociales -como Facebook, Twitter e Instagram- dieron a conocer sus nuevas políticas de uso y privacidad en referencia a los casos de usuarios fallecidos. En teoría, la mayoría de estas plataformas funcionan con un sistema de "herencia" en la que, antes de morir, los usuarios pueden asignarle su cuenta a otra persona para que esta pueda controlarla una vez fallecido el dueño original.
La batalla de una madre contra Facebook
Louise Palmer considera que todas las fotos, mensajes o posts de su difunta hija en la red social le pertenecen y reclama el acceso a su cuenta