29 de octubre de 2013 12:25 hs

Pronunciar la frase “soy un perdedor” en un español chapurreado es sinónimo de Beck. Pero los 20 años de carrera de este músico estadounidense no podrían resumirse con esa frase.

Loser fue su primer e impensado hit, transformándose en un himno para la juventud de la década de 1990, que encontraban sus referentes gracias a las radios universitarias y MTV.

Con su quinto disco, Odelay (1996), abandonó definitivamente el adjetivo de perdedor. Se llevó dos premios Grammy y fue considerado el álbum del año para la revista Rolling Stone. Dos años después ganó otro Grammy por el disco Mutations.

Más noticias
Hasta entonces Beck era reconocido como un músico ecléctico, tomando influencias del folk y la electrónica por igual –el disco Midnite Vultures captura toda esa mezcla única de sonidos–, pero en 2002 todo eso dio un vuelco con el disco Sea Change. Gracias a una ruptura romántica, Beck logró manifestar con simpleza acústica canciones desgarradoras. Se apartó de temas esencialmente divertidos como Sexx Laws para crear su disco más emotivo.

Pero no se quedó ahí. En sus siguientes discos, Guero y The Information siguieron explorando su enorme variedad de influencias y ritmos. El último álbum de su extensa carrera fue Modern Guilt (2008) y desde entonces el músico se ha mantenido en un bajo perfil.

A fines de 2012 editó Song Reader, un libro de partituras para que cada uno reinterpretara a su manera sus canciones. En este proyecto asumió un rol totalmente secundario e invitó a los fans devenidos músicos a compartir sus propias versiones y no interpretó sus temas hasta este año.

El músico realizó esporádicos shows, algunos con banda e interpretando Song Reader por entero, otros en solitario y acústico, revisitando en plan folk sus canciones.

Pero nueva música recién llegó en junio con la edición sucesiva de un trío de singles bajo los nombres Defriended, I Won’t Be Long y Gimme.

Rolling Stone anunció que el músico estaría trabajando en dos álbumes, uno acústico y otro que oficiaría como “debido seguidor de Modern Guilt”. Ayer el músico anunció que ese álbum acústico se llamará Morning Phase y fue realizado como "compañero" de Sea Change.

Este es el panorama que traerá a Beck. Luego de varias idas y venidas llegará con su primer show en el teatro Metro, trayendo un puñado de nuevos temas, otros tal vez en el tintero y una extensa carrera de hits para revolver.

Según confirmó la producción del show, las entradas estarán próximamente a la venta a $ 3.650, $ 3.150, $ 2.450 y $ 1.650.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos