“No jueguen con fuego”, fueron las palabras con que el líder chino Xi Jinping advirtió a su par norteamericano, Joe Biden, sobre las consecuencias que atraería la concreción del proyectado viaje a Taiwán de la demócrata Nancy Pelosi, presidente de la cámara de Representante de los Estados Unidos.
Según Wong Yi, ministro de relaciones Exteriores de China, Xi le habría expresado a Biden su esperanza en que le quedara absolutamente claro que cuando dos juegan con fuego, ambos resultan quemados.
La charla que mantuvieron es la quinta entre ambos líderes y de acuerdo con lo que se había expresado en medios estadounidenses, estaba programada para realizarse en algún momento de la semana entrante, pero es probable que las tensiones desatadas al conocerse la intención de Pelosi de viajar a Taiwán hayan motivado su adelantamiento.
La Casa Blanca informó que la charla estaba programada desde mucho tiempo atrás y que formaba parte de los esfuerzos de la administración para “manejar responsablemente las diferencias con China”.
Xi Jinping expresó su convencimiento de que Washington debería respetar el principio de “una sola China” que formalmente guía la diplomacia norteamericana hacia el país asiático y su oposición firme a la independencia de Taiwán y a cualquier interferencia extranjera al respecto.
Un funcionario cercano al presidente Biden afirmó que el presidente había discutido en la charla con el líder chino -que duró dos horas y veinte minutos- la posibilidad de un encuentro “cara a cara” para una conversación directa y honesta.
Scott Kennedy, un analista del Centro de estudios Estratégicos e Internacionales expresó que los contactos de alto nivel como el realizado entre Biden y Xi Jinping era necesarios para prevenir que la visita de un funcionario del nivel de Pelosi a Taiwán pudiera generar una fractura en los lazos entre Beijing y Washington y promover una crisis importante y aún choques no buscados entre ambas potencias.
Por su parte, Biden remarcó la importancia de mantener una fluida comunicación con Taiwán y discutir temas donde ambos países pueden expandir su cooperación, como los problemas del cambio climáticos, la salud y la lucha contra el narcotráfico.
Además de la advertencia sobre Taiwán, el líder chino destacó la necesidad de que las dos más grandes economías del mundo se mantuvieran comunicadas sobre las políticas macroeconómicas, las cadenas globales de suministros, y la seguridad alimentaria y energética.
En Washington, el representante de Taiwán agradeció al presidente Biden por “subrayar la importancia de nuestro interés compartido en mantener la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán”.
Si bien la administración Biden ha estado discutiendo la posibilidad de eliminar o disminuir aranceles para algunos productos chinos como una manera de combatir la creciente inflación que enfrenta Estados Unidos, esa posibilidad no se discutió en la charla, según un funcionario norteamericano.