El agro es uno de los sectores que viene tirando del carro en la reactivación del PIB. Juan Samuelle
Luego de contraerse 5,9% en promedio en 2020 por los efectos de la pandemia, la economía uruguaya volvió a mostrar señales de debilidad en el arranque del año. El producto interno bruto (PIB) cayó 2,8%% en enero-marzo frente a igual lapso del año pasado, según el informe de Cuentas Nacionales que divulgó este miércoles el Banco Central. "La emergencia sanitaria asociada al covid-19 continuó influyendo sobre la movilidad de las personas y el normal funcionamiento de los establecimientos productivos", dice el comunicado.
En términos desestacionalizados, la actividad económica disminuyó 0,5% respecto al trimestre inmediato anterior (octubre-diciembre). Esa contracción no fue generalizada. Se destacó el mejor desempeño de los sectores agropecuario, pesca y minería, industrias manufactureras y actividades de administración pública, contrarrestado por una menor actividad en salud, educación, actividades inmobiliarias y otros servicios, en transporte y almacenamiento, información y comunicaciones y en actividades profesionales y arrendamiento.
La emergencia sanitaria por el covid-19 se declaró a mediados de marzo, por lo que tuvo un efecto (bastante) acotado en el desempeño de ese trimestre puntual. Los efectos más agudos de la pandemia se vieron en el segundo (-12,9%) y tercer trimestre (-5,8%) de 2020. En el último cuarto del año pasado, el PIB cayó 1,8% interanual pero creció 1,8% respecto a julio-setiembre.
BCU
Los agentes que respondieron la Encuesta de Expectativas del Banco Central de mayo proyectan un crecimiento de 2,7% para la economía uruguaya, casi 1 punto por debajo de la previsión que tiene actualmente (3,5%) el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Las autoridades del equipo económico tienen previsto revisar sus proyecciones macro para la presentación de la próxima Rendición de Cuentas antes del 30 de junio en el Parlamento.