Los precios internacionales de la lana llegaron en junio a máximos de cuatro años de la mano de fundamentos positivos. Desde el lado de la oferta principalmente se ve el sostén al mercado con una demanda muy atada a lo que haga China y a los movimientos cambiarios. En el exterior y en el mercado local se vio un repunte de las lanas finas luego de un período en que se achicó el margen de precios con respecto a las gruesas. Aunque hay voces que relativizan el incentivo de corto plazo a seguir afinando, desde el INIA consideran que los números son claros en el beneficio de un menor micronaje.
La coyuntura y las proyecciones para los principales países productores consolidan una restricción desde el lado de la oferta. Lo que pasa en Oceanía sucede también en el mercado uruguayo, donde hay restricciones estructurales que se deben levantar para que la producción acompañe las señales de precios. Al 30 de junio Uruguay contabilizará aproximadamente 6,8 millones de ovinos de acuerdo a las proyecciones del consultor Carlos Salgado, y con ello marcará un mínimo histórico.
"El ovino no tiene posibilidades de crecer en cantidad inmediatamente, pero sí en eficiencia y calidad", dijo Salgado. En su opinión hay margen para crecer si el mercado consolida su tonificación. "Si se llegara a un IME (Indicador de Mercados del Este) de US$ 11 o US$ 12 por kilo el productor respondería inmediatamente. Pero por ahora no es lo mismo". Sin embargo el precio en Australia no está lejos de esas referencias, estabilizado en US$ 10,5 en este mes de junio.
El stock podrá recuperarse en el próximo ejercicio, pero se mantendría entre 7 millones y 8 millones. La expansión dependerá en gran medida de la situación forrajera y climática ante un stock vacuno que es muy alto. "Mi hipótesis es que el espacio lo van a dejar los vacunos, ya que no habrá un nacimiento de terneros como antes y la faena será mayor", dijo.
Al 30 de junio Uruguay contabilizará unos 6,8 millones de ovinos y marcará un mínimo histórico. Al 30 de junio Uruguay contabilizará unos 6,8 millones de ovinos y marcará un mínimo histórico.
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En Oceanía las proyecciones también apuntan a una contracción en la oferta de ovinos que recién se estabilizaría en dos o tres años. Meat and Livestock Australia (MLA) recortó en abril su previsión sobre el stock ovino de 71,6 millones a 69,8 millones de animales. Será el segundo registro por debajo de 70 millones en los últimos 100 años. Un alto nivel de extracción explica este ajuste. MLA aumentó su estimación sobre la faena de 2015 a 21,4 millones de cabezas, lo que igual será 3,8% inferior respecto al año anterior. En 2016 las existencias ovinas bajarían a 68,7 millones de cabezas para recién en 2017 estabilizarse.
El Comité Australiano de Proyección de la Producción de Lana (AWPFC, por sus siglas en inglés) estimó en abril que la cantidad de lanares esquilados caerá 2,8% en 2014/15 hasta 75,8 millones de cabezas, pero será compensado por el incremento en el peso medio del vellón. Dada las buenas condiciones de producción en algunas regiones, se prevé un aumento de 2,9% a nivel nacional que contribuirá a mantener la producción de lana sucia en 341 millones de kilos como en la zafra anterior. Asimismo, para 2015/16 las proyecciones iniciales marcan una baja hasta 73,7 millones de ovinos esquilados, lo que conducirá a una reducción en la producción de 2,7% a 331 millones de kilos, menor nivel en al menos 25 años.
En Australia el proceso de afinado extremo parece haber llegado a su fin. "Los datos de prueba de lana de 2014/15 muestran una reducción en volúmenes de lana de 17,5 micras y más finas, y un aumento en las de 18-19 micras, 22-23 micras y de mayor diámetro (27 micras y más) en los nueve primeros meses de la temporada. Esto resultó en un aumento de 0,2 micras en el diámetro de la fibra media de Australia en lo que va de esta temporada", citó el reporte.
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En Nueva Zelanda se prevé un nivel de stocks del orden de 20 millones de ovinos dentro de un proceso de reducción estructural dela majada. En los últimas dos décadas la baja de stocks ha promediado el millón de animales con una fuerte competencia por el activo tierra de parte de la producción lechera y forestal.
Desde el lado de la demanda, la gradual recuperación del sector industrial europeo sumada a la depreciación del euro sentarían las bases para una mayor presencia del continente en la compra de materia prima acompañando al líder China. El incremento en la competencia marcaría un panorama con mayor firmeza sobre todo en lanas medias y finas.
De acuerdo al informe de exportaciones del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) de comienzos de junio, las ventas al exterior para junio 2014-mayo 2015 de lana sucia, lavada y peinada totalizaron US$ 237 millones marcando un descenso interanual de 5,6%. El 52,6% de las ventas fueron a China, seguido por Alemania con el 9%, Italia con 6,3% y Turquía 6%. Si se desagregan por tipo de lana, se aprecia aún más la preponderancia de China: concentró el 81,7% de las exportaciones en valor de lana sucia, el 65,6% en lavada y 34,3% de la peinada.
Las ventas de lanas al exterior de junio de 2014 a mayo de 2015 totalizaron US$ 237 millones. Las ventas de lanas al exterior de junio de 2014 a mayo de 2015 totalizaron US$ 237 millones.
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Dentro de un panorama con pocas noticias positivas para los productos de exportación del país, la lana dio buenas señales a medida que avanzó el año. En moneda australiana el Indicador de Mercados del Este pasó de fluctuar entre A$ 10 y A$ 10,50 por kilo base limpia en los últimos cuatro meses del 2014 a terminar el 4 de junio en A$ 13,73, máxima referencia desde mitad de 2011. Mantuvo el precio la misma trayectoria ascendente en la divisa estadounidense a pesar de la depreciación del dólar australiano. Desde un valor de US$ 8,5 que promedió entre enero y abril trepó por encima de US$ 10,5 a comienzos de junio.
Dicho movimiento se trasladó al mercado uruguayo. Las lanas finas pasaron a tener un buen movimiento en los últimos dos meses y ello se notó en las cotizaciones, con un aumento dentro de la escala de finura y un alto stock de lana fina que se fue vendiendo hasta prácticamente no quedar nada al igual que en zafras pasadas. Desde no llegar a conseguir US$ 6 por kilo los buenos lotes Merino de menos de 20 micras ahora logran los US$ 7 y más de acuerdo a su finura. El Corriedale bien acondicionado llega por primera vez en varios años a US$ 4 por kilo.
Previo al repunte de las lanas finas –cuando se había ajustado fuerte la brecha con los micronajes más altos– se dudó sobre la conveniencia de seguir afinando. En el sector industrial no hay consenso sobre el incentivo para profundizar eso. Ricardo Seizer, presidente de la Asociación de Exportadores y Lavadores de Lana del Uruguay, puntualizó: "habría que tratar de que no engrose, pero afinar en este momento no reditúa mucho". Agregó que la zafra tuvo un inicio difícil para juntar las puntas entre las aspiraciones de productores y las del exterior. En Corriedale fue donde más firme estuvo el mercado con tendencia de subir al final. En lanas finas la caída fue importante entre marzo y mayo, si bien en el último mes se recuperó bastante.
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Para Fabio Montossi, Director Nacional de INIA e integrante del Consorcio Regional de Innovación de Lana Ultrafina (Crilu), los datos son claros en cuanto a seguir afinando. Los análisis realizados desde la creación del consorcio en 2010 muestran comportamientos de mediano plazo que así lo demuestran.
"Llevamos esas comparaciones económicas a sistemas de producción y nos mostraron que en el peor momento igual seguíamos generando una diferencia de US$ 20 a US$ 30 aproximadamente de margen neto por hectárea por productor al producir lanas de entre 16 y 17 micras versus las de 20 micras", agregó. Este proceso –dijo– se dio sin perder en materia de tamaño de animales y ganando en sanidad."El cambio tecnológico que generamos al reducir el diámetro de las fibras fue acompañado favorablemente por animales más grandes, que producen más lana y que son más resistentes a parásitos gastro-intestinales producto de la mejora genética en la raza. De hecho tanto nosotros como otros productores estamos produciendo cordero pesado con genética ultrafina, por lo que no es ninguna limitante", añadió.
La realidad para la carne es diferenteEl mercado de la carne ovina se desacopló del buen momento de la lana. Los volúmenes exportados no se recomponen, lo que se traduce en una faena restringida. Las expectativas están puestas en lograr en el segundo semestre el acceso al mercado estadounidense de carne con hueso, lo que habilitaría la entrada al resto de América del Norte.
En el acumulado del año, hasta el 10 de junio, se embarcaron al exterior 5.267 toneladas, un 46% menos frente a igual período de 2014. Medidos en dólares las ventas llegaron a US$ 23,6 millones, un descenso interanual de 41%. Brasil –el principal comprador en cortes delanteros– se mantuvo como el principal destino con 2.861 toneladas, aunque 32% abajo en la comparación interanual.
Para la colocación en este mercado es clave el tipo de cambio. Si el dólar en ese país se estabilizara en niveles sobre R$ 3,10, daría una buena mano a las exportaciones teniendo en cuenta que en el segundo semestre es cuando intensifica su demanda.
La baja en las exportaciones tiene además un componente muy importante en una saludable restricción de la oferta. Más allá del efecto que ha tenido la baja en el stock, los productores están reteniendo vientres en forma nítida, lo que puede ser la semilla de la recuperación. La faena de ovinos en los primeros seis meses de este año superará apenas los 300 mil animales, será la mitad que el año anterior y la más baja de los últimos 10 años. Pero en este indicador es mejor no crecer.