Por aquello de que los hinchas de Nacional y de Peñarol suelen iniciar cada Copa Santaner Libertadores refugiándose en los libros de historia, esa que supo de grandes campeones uruguayo y que les permite soñar con volver a reeditar alguna de esas noches gloriosas, y porque los aurinegros reforzaron las esperanzas en 2011 con un memorable vicecampeonato, el revolcón fue más grande. Y no es para menos.
La Libertadores dejó a los grandes sin palabras
Nacional sufrió en Paraguay el último revolcón; los grandes escriben en la Copa 2012 uno de los peores capítulos de la historia