La murga Cayó la Cabra sumó otra adversidad inesperada en este carnaval: las autoridades del club Industria, su tradicional local de ensayo (ubicado en José Serrato 3528, en el Cerrito de la Victoria), le comunicaron ayer a los integrantes del conjunto que ya no podrán desarrollar allí sus actividades artísticas.
Cayó la Cabra decidió, tras analizar la sugerencia de Yern, ex funcionario de Tenfield, mantener el libreto sin cambios. Se aclaró que, pese a la discrepancia, la charla entre las partes "fue en buenos términos".
Cayó la Cabra debía presentarse en el Teatro de Verano Ramón Collazo, ante el jurado y en el marco de la segunda rueda del concurso de Carnaval, el pasado jueves 12, pero la etapa se suspendió por lluvias. La actuación se reprogramó para el sábado 21 de febrero. La murga tiene muchas chances de acceder a la Liguilla y estar entre los mejores espectáculos murgueros del año.
Integrantes de la murga puntualizaron que más allá de esta diferencia con las autoridades del club Industria, la relación con ellos es cordial, al punto de que tras la decisión igual comieron un asado juntos porque la carne y la bebida estaba comprada, "un asado que terminó con una cantarola" en la madrugada de este viernes.
Pintos dijo a El Observador: "Solo pensamos diferente, nosotros respetamos al club y ellos nos respetan, quedamos bien pero nos vamos, es lo que corresponde cuando hay una diferencia así, aunque nos de pena porque hace ocho años que el Industria es nuestra casa".
Al cierre de esta edición la murga seguía a la búsqueda de un nuevo club para utilizar como sede en el resto de este carnaval (en el Industria venían ensayando desde el año 2008); mientras, Cayó la Cabra seguirá utilizando las instalaciones del club Industria para organizar sus actividades y como depósito de sus indumentarias, instrumentos y otros implementos.
"Nadie nos echó, no nos sacaron corriendo, nada que ver, solo hay una diferencia y se solucionó", destacó Pintos.