Con su mano izquierda empuja la hamaca y con la derecha sostiene su celular. Su cabeza está inclinada hacia abajo, mirando absorbido por la pantalla de más de seis pulgadas. Su hija, seria, y por otros momentos alegre, se balanceaba de lado a lado. Ella esforzaba su atención a niños que jugaban lejos de su padre.
Él estaba conectado con su celular y desconectado de su hija. En el medio del balanceo, ella le pegó una patada y él casi ni se percató. Contabilicé más de 20 minutos sin que el padre levantara la vista.
Escenas como estas son habituales en la zona de juegos infantiles del Parque Villa Biarritz. Si bien no es la norma, en un rápido escaneo se puede ver más de un padre conectado durante varios minutos con el celular, desatendiendo a su hijo o hija. El menor no lo pide de manera explícita, pero espera que le presten atención.
“Atención”. Esa es la palabra clave por la que se pelean los fabricantes y los dueños de las redes sociales. Las apps que crearon fueron diseñadas para crear hábitos y que no salgas de ahí. Ya lo mencionamos en una newsletter anterior: las redes tienen la misma forma de funcionar que las máquinas de los casinos y tienen un componente adictivo. Cuanto más estés, más chances hay de que veas una publicidad y más probabilidades de que ellos ganen dinero.
Es una adicción que saca tiempo y por momentos no percibimos. Pienso muchas veces que no poseemos un celular, sino que el celular nos posee a nosotros. Y por más que este sea un tema trillado y repetitivo, creo y siento que se debe hablar más de este tema.
En esta nueva newsletter, te cuento algunos experimentos y estudios y tips que invitan a la reflexión. Acompañame.
La experiencia en el Parque Villa Biarritz
Cada vez que voy al parque y veo esta situación –que asumo también es cuestionable porque por momentos también miro más a mi alrededor que a mi hija–, siempre me pregunto: ¿qué estará haciendo ese padre en el celular? ¿Resolviendo algo de último momento en el trabajo? ¿Mirando algún video de Instagram? ¿Informándose de alguna situación familiar? ¿Por qué estamos absorbidos?
Pero lo que más me pregunto es: ¿qué estará sintiendo el niño?
Hay un video que se hizo viral en noviembre y muestra cómo reaccionan los niños al ver a su padre con y sin el celular. Las más impactantes son las imágenes que se ven a los niños jugando con el padre usando el dispositivo y no usándolo. La diferencia de ambas situaciones te hará reflexionar. Luego, contame qué sentiste.
Matías Dodel, sociólogo que participó en la elaboración del informe Kids Online que encuestó a niños y adolescentes uruguayos sobre su vínculo con la tecnología, contó que en las entrevistas los menores reportaron estas situaciones, y aseguró que es algo que se ve mucho en plazas y parques.
Un estudio en restaurantes de comida rápida
Jenny Radesky, una doctora estadounidense especializada en consumo de tecnología en niños, ha hecho estudios sobre el tema. Escribió un artículo en la web Google Families, que promueve prácticas saludables para las familias en internet, en el que cuenta cómo reaccionan los niños y los padres cuando los adultos usan teléfonos en restaurantes de comida rápida.
"Cuando los padres prestaban mucha atención al móvil, hablaban menos con sus hijos, tardaban más en responder (o directamente no lo hacían) cuando los niños pedían atención y, a veces, reaccionaban de forma exagerada a comportamientos de los niños", dice.
En ese estudio cuentan que los niños, generalmente en edad preescolar y escolar, solicitan atención mediante acciones "bulliciosas". Por ejemplo, una niña intentó llamar la atención arrastrándose debajo de la mesa. En su experiencia, vio otras escenas llamativas: una madre “mientras está distraída enviando mensajes de texto con el teléfono, a unos treinta centímetros de su cara, el niño bebe sorbos de la lata de cerveza. Madre levanta la vista de su mensaje de texto y le arrebata la lata. Ella no parece enojada; solo está moviendo la lata”.
Entre las conclusiones de esta investigación, se encontró que las madres parecieron dividir su atención entre el teléfono y el niño, mientras que los padres evidenciaron un uso “más continuo” del celular y tuvieron una menor respuesta hacia sus hijos.
Y que hay un rol “protector” de las charlas de los padres a los hijos durante las comidas, que previenen la obesidad infantil.
Una nota escrita por una médica llamada Perri Klass en 2017 en el New York Times categoriza este tema como la paternidad distraída por culpa de los teléfonos. “La culpa que acompaña al tiempo que los padres pasamos conectados puede volverse otra manera de provocarnos profunda vergüenza por no ser los padres que esperábamos”, resume.
Por más que nos cueste admitirlo, estoy convencido de que cuando recurrimos al celular con nuestros hijos al lado es porque pasamos alguna situación de estrés y/o agotamiento. O directamente nos aburrimos en algún momento de jugar. Es el escape perfecto: está al alcance de la mano y nos entretienen dos o tres clics. Es la dopamina necesaria para un momento necesario.
Tips y recomendaciones
Apenas agarres el celular y mientras estés con tu hija, pensá que automáticamente dejás de estar ahí. Si bien tu cuerpo está presente físicamente en ese lugar, tu mente y tu alma no lo están. Y así lo interpreta un niño. Me ha pasado y me lo han hecho saber.
Me gustaron algunas preguntas que planteó la doctora Radesky en la web de Google e invitan a la reflexión de los padres, y te sumo algunas otras que se me ocurrieron:
- “¿Hay ocasiones en las que uso el teléfono para aliviar el estrés en vez de salir a dar un paseo o respirar hondo? ¿Uso el smartphone para no tener que participar en interacciones familiares complicadas?”, interroga Radesky.
- ¿Cómo se sienten tus hijos cuando agarrás el teléfono? Intentá descubrir antes cuál sería su respuesta.
- “¿Qué tipos de relaciones con los dispositivos están aprendiendo mis hijos de mí? ¿Les estoy enseñando que está bien conducir y usar el celular a la vez o mirar la pantalla mientras alguien habla conmigo?”, pregunta Radesky.
- ¿Estoy estableciendo límites saludables para el uso del teléfono?
- ¿Puedo implementar momentos sin tecnología durante el día? ¿Puedo llegar a mi casa de trabajar y dejar el celular adentro de un cajón durante un tiempo prolongado y enfocarme 100% a mi hijo o hija?
- ¿Estoy usando mi teléfono como una forma de evadir responsabilidades parentales?
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