9 de abril de 2021 5:01 hs

La próxima semana va a comenzar una cosecha de soja muy particular, que consolidará la expansión agrícola. Los rendimientos esperados son dispares. En algunas zonas las lluvias llegaron tarde y los cultivos experimentaron daños irreversibles, pero las precipitaciones de marzo y la persistencia del calor en abril revirtieron la situación y muchos otros cultivos muestran signos de recuperación.

El balance en soja en la zafra 2020/2021 será positivo, con precios muy cercanos a los US$ 500 por la tonelada y precedido ello por una cosecha de invierno excepcional, tanto en rindes como en precios.

EO

Más noticias

El rendimiento promedio, se estima, podría superar los 2.000 kilos por hectárea, un 8% menos que los 2.171 kg/ha del año pasado y un 12% menos que el promedio de los últimos 10 años (2.274 kg/ha), según datos de la Oficina de Estadísticas Agropecuarias (DIEA) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).

Pero aún quedan dos semanas para que las cosechas tengan intensidad y para que se concreten lluvias en las sojas de segunda que definirán si esa recuperación que se ve en los cultivos se traduce en más kilos de grano por hectárea.

La zona más afectada por la falta de aguas fue el corazón agrícola, un triángulo que tiene por vértices Trinidad, el sur de Soriano y San Javier. Y es una zona de alta relevancia en la producción agrícola nacional.

EO

Esta semana, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), en su reporte para Uruguay de oleaginosas, ubicó el rendimiento por debajo de los 2.000 kilos. Corrigió a la baja el rinde previsto de los 2.200 kilos promedio en zafra normal a 1.932 kilos por ha teniendo en cuenta la falta de lluvias en febrero y principios de marzo.

De esa forma en la proyección estadounidense se redujo la producción esperada de  2,2 millones de toneladas a 2,125 en la zafra 2020/21, superando en un 7% a los 1,99 millones de toneladas cosechadas en la zafra pasada.

Según el reporte, el área que se cosechará de soja llegaría a 1,1 millones de hectáreas, 100 mil ha o 10% más que lo estimado por USDA en el momento de la siembra y 20% más que las 917 mil sembradas el año pasado.

EO

El mayor área en cuatro años

El aumento de precios incentivó a una mayor área, la mayor en cuatro años. Si la recuperación de los cultivos se consolida, si no viene una baja de temperaturas la semana próxima, la producción de Uruguay puede superar lo estimado y acercarse a 2,3 millones. Y eso para Uruguay significará una facturación mayor a US$ 1.000 millones por exportaciones.

 

La cifra

748 millones de dólares se facturó en 2020 por soja, 9% del total por concepto de bienes exportados, informó Uruguay XXI. Eso significó una caída de 25% respecto a 2019. En 2020 la soja quedó en el tercer puesto, debajo de carne vacuna (US$ 1.585 millones) y celulosa (US$ 1.101 millones). 

 

EO

Respecto a la zafra pasada, el rendimiento no cambiará mayormente, pero el precio hace a la diferencia.

En la zafra pasada la cotización de la soja al productor demoró en llegar a US$ 330 por tonelada, apareció sobre el final del ciclo del cultivo y los agricultores sembraron con precios ofrecidos en el eje de los US$ 300.

Los US$ 500 que aparecen ahora, en esta cosecha, marca el regreso a las referencias de la década pasada y es el valor más alto desde 2014.

Considerando un precio de venta de US$ 500/ton y costos del orden de US$ 540 por hectárea sembrada –proporcionados por la Sociedad de Fomento Valdense (Sofoval)–, el rendimiento de equilibrio para la soja en esta zafra –cuánto tendría que cosechar un productor para igualar los costos del cultivo– sin incluir la renta es de 1.080 kg/ha, un 36% por debajo de la zafra pasada debido a mayores precios, costos similares por un fuerte aumento de los fertilizantes, pero un aumento del dólar que impacta favorablemente en el precio del gasoil.

En los casos de las chacras con rendimientos que se ubique en el eje de los 2.200 kg/ha, el margen del cultivo es de US$ 300 por hectárea, incluyendo la renta.

Proyecciones para 2022

Durante los últimos cinco años, los bajos precios de los granos y la firmeza en los precios ganaderos alentaron a los productores a reconvertir a praderas las áreas que durante el boom de la soja se habían convertido a la agricultura. Ahora cambiará la tendencia.

Según el USDA, Uruguay sembrará en la próxima primavera 1,25 millones de hectáreas de soja, un aumento de 150.000 has o 14% respecto al área actual.

“Aproximadamente 75.000 de las nuevas hectáreas serán soja de doble cultivo en tierras recién sembradas con trigo, cebada y colza”, indica el informe.

Y cabe suponer que las otras 75 mil hectáreas las cederá la ganadería.

Con un rendimiento que el USDA proyecta en 2.500 kilos por hectárea, Uruguay produciría 3,125 millones de toneladas, un millón de toneladas o 47% más que lo que se espera cosechar este año.

El aumento de área parece probable, dado que ya se ofrecen precios del orden de US$ 425 para la soja de la cosecha 2022, que también hacen atractivo al negocio sojero.

Finalmente la cosecha de verano se encamina a un resultado mejor al esperado y el alto precio de la soja, asegurado por el muy bajo stock de Estados Unidos va a encaminar un paso más en la expansión agrícola.

El sector, en un detalle nada menor, viene de una zafra de invierno con rendimientos récord en trigo y cebada y un buen resultado en colza.

El alto precio de las oleaginosas también se expresa en un buen resultado para el regreso de girasol y también impulsará a la nueva siembra de colza, no solamente por el alto precio de los aceites, sino porque con un ciclo más corto, que en las rotaciones deja paso a mejores cultivos de soja en la siembra de la próxima siembra.

La agricultura consolida así una expansión y promete traer nuevamente el frenesí a los puertos de Nueva Palmira y en menor medida de Montevideo.

Mientras, todos quieren participar de los buenos precios. El costo de los insumos como fertilizantes y herbicidas se ha disparado, lo que también pasó en el auge anterior. Al mismo tiempo, para rubros como la lechería esa suba de precios se vuelve en un problema. También se viene una negociación difícil respecto a las tarifas para el transporte de los granos.

Pero, en definitiva, en un momento tan difícil para la economía uruguaya, la agricultura va rumbo a consolidar una segunda zafra positiva consecutiva y a la vez se ilusiona con seguir expandiéndose en la próxima siembra de cultivos de invierno, en la que también habrá un aumento fuerte del área cultivada.

Producción: Cecilia Pattarino

Juan Samuelle La cosecha de soja será mejor de lo que se pensó en medio de la sequía.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos