E l gobierno de Nicolás Maduro se enrocó esta semana en el mando de los militares para buscar una salida a la consabida y profunda crisis humanitaria que vive Venezuela. El mandatario venezolano sorprendió el martes (si cabe una sorpresa más en Maduro) entronizando al general Vladimir Padrino como una especie de zar ministerial, a quien habrá de subordinarse todo el resto del gabinete y a quien ha confiado el abastecimiento y la distribución de alimentos.
La última carta de Maduro
Difícilmente el jefe del Ejército, nuevo factótum del gobierno, pueda paliar la crisis