Cuenta la leyenda que luego de la aparición del Volkswagen “Escarabajo” (conocido dentro de la fábrica de Wolfsburgo como T1) un importador holandés tiró sobre el papel unas cuantas líneas para crear otro modelo, distinto al beetle y para diferentes usos. Era más largo, con más capacidad, también más cuadrado y con el conductor casi sentado encima del eje delantero de las ruedas. Sin saberlo, ese ignoto vendedor holandés estaba diseñando el prototipo de la popular Kombi (que internamente en Volkswagen se conocería como T2).
La última Kombi se va de la fábrica
La Volkswagen alemana hará una edición especial de la más famosa furgoneta de la historia, porque ya no se ensamblará más: no cumple con las actuales normas de tránsito