La mayoría de uruguayos esperan llevarse una decepción en este próximo Mundial de fútbol. No es que lo ansían, sino que así lo imaginan. ¿Por qué? La expectativa —esa película ficticia en la que uno imagina un final que lo deja satisfecho— choca con la realidad —lo que suponen que va a pasar—. Y entre ambas hay una disociación.
Casi la mitad (47%) de los encuestados en el último sondeo de El Observador y los académicos de la Universidad de la República opinan que la selección uruguaya “morirá” en la fase de grupos o avanzará, como máximo, a dieciseisavos de final. Si se les suma a aquellos que son un poco más optimistas e imaginan un pasaje a octavos de final, el guarismo asciende al 73%.
Es probable que esta opinión esté mediada por cierta racionalidad. La clasificación a este Mundial supuso más cupos para Sudamérica que en ediciones anteriores. La Celeste ha tenido algunos desempeños magros —incluyendo los últimos partidos de las Eliminatorias y los partidos amistosos preparativos para la competencia mundialista—, y una aparente desconexión entre los aficionados y los jugadores.
Este tipo de respuestas —mediadas por la lógica— se hacen notar en una encuesta que, entre sus posibles sesgos, capta mejor a aquellos que están más informados sobre lo que acontece en el fútbol y tienen mayor interés en este deporte. Por eso contestan en esos niveles la pregunta: ¿Hasta dónde cree que va a llegar la selección uruguaya en el Mundial 2026?
A diferencia de otras consultas, donde el equipo del que se es hincha tiene su peso estadístico, aquí simpatizantes de Nacional o Peñarol opinan casi lo mismo. Los jóvenes son apenas más optimistas que los más adultos, al que igual que la gente del interior le tiene a la Celeste un poco más de fe.
Entonces viene la expectativa y la idealización. La encuesta de El Observador, la UMAD (Udelar) y el docente Juan Pablo Ferreira (del Instituto de Estadística de la misma universidad) también midió: Sin importar qué respondió en la pregunta anterior, ¿qué sería lo mínimo que tendría que lograr la selección uruguaya para poder hablar de ‘una buena actuación’ en el Mundial?
Para siete de cada diez encuestados, un buen desempeño de la selección implica llegar a cuartos de final, a la semifinal, final o salir campeón. En cierta medida es probable que siga resonando aquella copa de Sudáfrica 2010, donde el camino se convirtió en recompensa.
Apenas el 2% sostiene que el hecho de clasificar a este Mundial “ya es suficiente”. Y la fase de grupos, donde clasifican a la siguiente ronda los dos mejores y ocho de 12 terceros, solo convence a uno de cada diez.
A mayor edad del encuestado, menor es la exigencia de esa expectativa:
Puede que sea la ilusión de la juventud, o bien que Uruguay ha clasificado a su quinto Mundial consecutivo cuando para otras generaciones no era costumbre.
¿Cómo se hizo la encuesta?
El Observador, Udelar y Ferreira aplican a nivel masivo en Uruguay un monitoreo de la opinión pública con encuestas no probabilísticas que permiten inferencias a través de modelos alternativos.
Aquí puede ver algunas de las notas realizadas mediante estas técnicas.
Este proyecto de encuestas —anónimas y cuyos datos no son usados con otros fines que académicos y periodísticos— es una apuesta a la innovación en la aplicación de nuevos modelos de investigación social, la confección de trabajos comunicacionales de calidad e independientes (no reciben apoyo de empresas ni de políticos), y la elaboración de documentos académicos que permiten generar conocimiento.
Para este sondeo puntual fueron encuestados 3.991 voluntarios.
Contó con el apoyo del politólogo Juan Ignacio Pintos.
A continuación los detalles metodológicos: