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La versión de "Dimitri", el otro empresario nombrado en los audios de Valdez y Alcántara

Además, afirmó que no cree en la versión de Valdez de que incriminó al Ministerio del Interior para libarse de los empresarios

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16 de agosto de 2018 a las 11:50

Demetrio Kagioglou, la tercera persona que aparece en los audios que llevaron a Wilmar Valdez a renunciar a su candidatura a la presidencia de la Asociación Uruguaya de Fútbol, dijo que el extitular de la AUF iba a cobrar un millón de dólares si prosperaba el proyecto para remodelar el Estadio Centenario.

Se trata de Demetrio Kagioglou, un empresario de origen griego que vivió muchos años en Venezuela, y que representó a dos empresas coreanas interesadas en hacer negocios con la AUF en 2016. En el primer caso, representó a la empresa Hyundai, que estaba interesada en invertir US$ 250 millones en ese proyecto, una inversión que no se concretó porque no hubo acuerdo entre las partes sobre varios detalles de la obra y la explotación de la concesión del estadio.


Si hubiera salido, según los audios y según lo que ratifica Kagioglou, el acuerdo era que se cobraran tres millones de dólares a repartirse entre los tres intermediarios del negocio: Walter Alcántara, Kagioglou -referido en los audios como "Dimitri"- y el propio Valdez, según dijo el griego en una entrevista al semanario Búsqueda publicada este jueves, y consta en una de las grabaciones difundidas por la prensa.

"Si está en el audio es así. Ciertamente iba a haber una comisión. Nosotros como empresa estábamos legalmente habilitados a recibir cualquier comisión. Siempre que la declares no tienes ningún problema", dijo el lobista.

En una de las conversaciones sobre este tema que fueron grabadas por Alcántara, Valdez dijo que no compartiría información con la comisión interinstitucional creada para evaluar proyectos de remodelación.


"¿Este tema lo hablo con vos o con la comisión?", le preguntó Alcántara, tal como quedó registrado en un audio que escuchó El Observador y estudia la fiscal Silvia Pérez. Valdez le dijo: "Conmigo, porque si no el resto de la comisión va a querer una puntita".

Al respecto, Kagioglou sostuvo a Búsqueda que lo conversado es exclusiva responsabilidad del extitular de la AUF. "Eso ya es una cuestión de él y es una cuestión moral. Y si está en el audio diciendo que eso va a pasar, no hay duda de que iba a pasar".

Alcántara es investigado por la Fiscalía por un posible delito de extorsión contra Valdez.

El griego también representó, junto con Alcántara, a la empresa coreana Sammi, que formó un consorcio con la firma constructora CEI para presentarse al llamado de la AUF para instalar las cámaras de reconocimiento facial en el Estadio Centenario. Su propuesta compitió con otras 13 firmas y fue descartada por ser considerada "muy mala", ya que no cumplía varios puntos definidos en el pliego por el Ministerio del Interior.

Kagioglou participó en la conversación en que Valdez acusa al Ministerio del Interior de llevarse "una cometa" en 2016 en esa compra de cámaras.

"Nos presentamos, pero el proceso tuvo muchas dudas -dijo Kagioglou-. Y no por parte nuestra nada más. Tuvo muchas dudas por parte de todas las empresas que estaban presentándose. Inclusive hubo palabras fuertes en dos o tres reuniones, (...) porque no estaban de acuerdo con el modo en cómo se iba a participar en las pruebas que se tenían que hacer. Al final tuvimos que adaptarnos a lo que la AUF decía".

Según supo El Observador, y lo recuerda parcialmente Kagioglou en la entrevista, entre las molestias que tenían las firmas, estaba el hecho de que DDBA no participó de las pruebas técnicas que se realizaron en setiembre de 2016. Eso fue así porque ITC, la consultora de Antel contratada por la AUF para evaluar la competición, consideró que como esa firma ya se había presentado a un llamado en 2015 en donde había hecho un examen similar, no era necesario que lo repitiera un año después -aunque era bajo otras condiciones-, porque en esta oportunidad contaba con una tecnología superior.


Tras esa prueba, ITC y la AUF seleccionaron dos empresas en función de la prueba técnica y el análisis calidad/precio: en primero lugar a Servinfo y en segundo lugar a DDBA, entre otras cosas, porque el proyecto de Servinfo era un 16% más barato que el de DDBA (aproximadamente US$ 173 mil de diferencia). Pero el Ministerio del interior insistió en que era DDBA la empresa más idónea para asumir el trabajo, y que elegir a Servinfo ponía "en riesgo" el éxito del proyecto.

El Ministerio se basaba para eso en que Servinfo logró en las pruebas técnicas de indentificación facial un nivel de detección 49%, que era inferior al 85% requerido en el pliego. En una siguiente instancia la firma elevó su nivel a 74,3%, y se había comprometido ante la AUF e ITC a realizar más ajustes para llegar al 85%-. Del otro lado, DDBA había tenido en la prueba del año anterior muy buenos resultados. El subsecretario Jorge Vázquez dijo que habían sido del 99%, aunque esa cifra no se desprende de los informes técnicos de ITC.

La explicación que les dio Valdez a los lobistas sobre por qué entendía que DDBA había sido la elegida en era que estaba "el ministerio (del Interior) metido y adentro del ministerio va la cometa de la empresa que ganó". Tiene que ser de esa forma, ¿me entendés? Ahora, si no lo logramos, yo voy a manejar otra alternativa", dijo Valdez al empresario, al explicarle por qué entendía que había ganado DDBA y no la empresa que representaba Alcántara.

Sacarlo de encima

La explicación que dio Valdez a todas esas acusaciones hechas en privado fue que no creía en lo que decía, sino que era un pretexto para que dejaran de molestarlo, especialmente Alcántara, un hombre que le había pedido dinero prestado y que lo llamaba varias veces por ese y otros temas.


Sobre ese alegato, Kagioglou dijo que Valdez "tiene el derecho de decir que lo dijo con esa intención", pero que su explicación no lo convenció. "Quitárselo de encima, ¿por qué? En ese momento no había ninguna cuestión de fricción con Walter. Todo lo contrario, al revés. Él lo llamaba a Walter con mucha frecuencia. Y quitarme a mí de encima, ¿con qué objetivo? Cuando le estoy trayendo gente que tiene una carta bancaria que tiene la AUF para dar 500 millones de dólares para la reforma del Centenario.. Las intenciones existían. Ahora, lo que habló con Walter en persona está ahí en los audios", contó.

Como conclusión, el empresario lamentó que la corrupción sea un mal que aqueja al fútbol mundial, y del que no escapa ninguna asociación o federación, incluso la AUF. "La comisión es algo que te la van a dar aunque tú no quieras. siempre y cuando no toques el dinero de tu asociación. Pero si tú firmas esta camiseta que cuesta ocho y tú me consigues que yo firme contigo y me des 500 de regalo. ¿Qué vas a decir? ¿Que no? Eso ya es una cuestión moral, si en ese puesto aceptas o no hacer esas cosas".

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