El candidato blanco se tomó unos días para digerir el resultado del domingo y decidió salir a pelear la última chance que tiene para ser presidente. Luis Lacalle Pou asume que le sorprendió el buen desempeño del Frente Amplio (“no la veía”, confesó) y la caída de los colorados. En la primera entrevista luego de la elección, concedida a El Observador TV, admitió que ganarle a Tabaré Vázquez no es imposible pero sí “muy difícil”.
“Si yo no siento algo, a mí se me nota. Si yo vengo acá y te pongo cara de feliz cumpleaños y te digo: ‘tranquilo que vamos a ganar, ya hicimos los números’, la gente va a decir que se me nota en la cara. Yo lo que tengo que decir es: ‘¿crees que mi proyecto es el mejor?’ Estoy convencido, y voy a tratar en este mes de convencer a ese 52% de los uruguayos que es mejor nuestro proyecto”, comentó el candidato en el reportaje que le realizó Mariano López.
Anoche, los blancos lanzaron su campaña rumbo al domingo 30 de noviembre, donde intentarán revertir un resultado por demás favorables para la coalición de izquierdas. “Uruguay unido por la positiva”, fue el mensaje central, en una clara alusión a sumar votantes sin camiseta. El candidato no tiene pensado introducir en la campaña temas polémicos de acusación al gobierno del Frente Amplio, ni reflotar casos que hicieron mella en la izquierda.
Si Lacalle Pou logra mantener los votos del Partido Nacional, y que lo voten quienes eligieron a los colorados e independientes en la primera vuelta, todo eso sumado no le alcanza para empardar el 47,9% del FA.
En su discurso realista y abierto que mostró en la entrevista de ayer, admitió que esa cuenta es cierta, pero insistió con que ahora la carrera para el balotaje plantea una “cancha limpia” con dos candidatos para elegir. “Ahora queda limpia la cancha: Vazquez-Sendic y Lacalle Pou-Larrañaga. Eso queda para elegir de un 100% de electorado que supuestamente está adjudicado 48%. El otro 52% es un lugar, un ámbito popular de mayorías sociales que uno puede llegar a convencer. Reitero, es difícil pero es posible”, apuntó.
Lacalle Pou contó que desde el lunes hasta ayer tuvo que hacer de terapeuta con votantes blancos que le transmitieron su lamento por el resultado del domingo. También dijo que muchos le recordaron que su campaña por la positiva no era redituable, y él recordó que se trata de una forma de vida más que de una estrategia de campaña. “Con el diario del lunes son todos crack”, rebatió.
¿Cuál es su estategia para el balotaje? Según dijo ayer, no habrá “misterios” ni “sorpresas”. “La estrategia es decir por qué nuestro proyecto es mejor, por qué ha fracasado en algunos ámbitos este proyecto de bonanza durante 10 años. Cuales son las propuestas, no hay misterio”, dijo. El candidato del Partido Nacional también admitió que no piensa introducir temas polémicos de ataque al oficialismo. “Que nadie busque misterio de propuestas o casos que compliquen la vida. Estamos convencidos de lo que queremos”, repitió.
Si bien varios dirigentes de primera línea del Partido Nacional manifestaron que una línea argumental es que la mayoría en el Senado estará dada por quien sea el vicepresidente, Lacalle Pou anunció que no lo utilizará. “No puede ser una pulseada por mayoría parlamentaria en el Senado. Para mí es mucho más que eso”, aseguró.
La noche
Pasadas las 10 de la noche del domingo, las empresas encuestadoras ya habían corregido al alza la cifra de votación del FA y le adjudicaban 47%. En ese momento Lacalle Pou no había salido a hablar al estrado que montó frente a su comando, en el hotel NH Columbia.
Cuando le pasaron la información de que Vázquez manejaba la posibilidad cierta de haber llegado a la mayoría parlamentaria, decidió salir para hablarle a sus militantes. Dijo que aunque la votación no era la esperada, la posibilidad de ser gobierno estaba “intacta”. Ayer, en la entrevista con El Observador TV, volvió a decir que esa posibilidad se mantiene, aunque el desafío es importante.
“Se le hizo cuesta arriba. Tendrían que votarlo todos los colorados y los independientes y algo más. ¿De dónde sacas votos para llegar?”, le preguntó el periodista Mariano López. “De esa gente que no voto al gobierno. Es muy difícil, que no digan que Lacalle Pou está delirando. (Pero) es claro que 52% no votó al gobierno”, respondió.
Cuando terminó el discurso el domingo, se abrazó con Pedro Bordaberry, el líder colorado que le fue a dar su apoyo de cara al balotaje. Al oído, Bordaberry le dijo que estaba a la orden para hacer todo lo que necesite en la campaña, y se puso a la orden, contó ayer Lacalle Pou.