La única vez que se mostró intranquilo fue cuando, tras reconocer la derrota y se retiraba del hotel NH Columbia, vio que sus hijos jugaban con la puerta giratoria del hotel dando vueltas y vueltas. “¡No, no, eh, eh!”, les gritó mientras intentaba responder todos los saludos de sus seguidores.
Lacalle Pou, un nuevo líder que aspira a florecer
Los blancos se mostraron conformes con el 41% pese perder la elección con Vázquez