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30 de noviembre 2014 - 23:32hs

La única vez que se mostró intranquilo fue cuando, tras reconocer la derrota y se retiraba del hotel NH Columbia, vio que sus hijos jugaban con la puerta giratoria del hotel dando vueltas y vueltas. “¡No, no, eh, eh!”, les gritó mientras intentaba responder todos los saludos de sus seguidores.

El líder blanco Luis Lacalle Pou se tomó con una serenidad evidente los resultados del balotaje de ayer domingo que le otorgaron un aceptable 41% de los votos. Esa cantidad no es de despreciar porque los blancos temían que la fórmula que integró con Jorge Larrañaga obtuviera menos de un psicológico 40%. Una cifra que podía dejar golpeado el futuro del líder blanco.

Pero, si bien el 41% no le alcanza para empardar el 43% obtenido por su padre Luis Alberto Lacalle Herrera en el balotaje de 2009, lo deja con el aire suficiente para aspirar a liderar la oposición en los próximos cinco años.

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Como para demostrar que llegó a la política para romper algunos moldes, una vez conocido el resultado que le dio la victoria a Tabaré Vázquez, Lacalle Pou se reunió con su padre en un apartado del hotel NH Columbia, pero salió del encuentro con una idea distinta a la del expresidente.

“Las mayorías no siempre tienen la razón”, había dicho Lacalle Herrera antes de irse de hotel en línea con lo que una vez dijo Vázquez desatando una andanada de críticas en su contra.

“Los resultados en nuestra colectividad se acatan, se respetan y se defienden. Mucho se peleó, muchos dejaron su sangre, sus vidas y su tiempo. Por esta causa no somos partidarios de que a veces la mayoría se equivoca. Las mayorías dicen y los dirigentes políticos acatan, es lo único que hay que hacer”, afirmó por su parte Lacalle Pou cuando le tocó reconocer que Vázquez le había ganado el balotaje.

Si adentro del Hotel NH Columbia, donde el Partido Nacional esperó los resultados, era todo tranquilidad y sentimiento del deber cumplido, afuera la lluvia y el viento arreciaban y levantaban grandes olas dignas de un océano, que a un extranjero le hubiera extrañado la denominación de río.

Y justamente las primeras palabras de Lacalle Pou en su discurso de aceptación de la victoria de Vázquez fueron para los damnificados por las fuertes lluvias. “Solidaridad para con quienes están bajo agua”, dijo. Luego explicó que había llamado a Vázquez para felicitarlo por el triunfo y le deseó “el mejor de los éxitos”.

Habló de la una adhesión de casi un millón de votantes y agradeció a los votantes blancos. “Hemos construido un Partido Nacional que se mira al espejo y sonríe”, enfatizó. También agradeció a los colorados que lo acompañaron, así como a su compañero de fórmula, Jorge Larrañaga, a quien llamó “mi amigo”.

Y finalmente se refirió al futuro. Ya es líder de la segunda fuerza política del país y dijo “tener las ganas, la espalda, el futuro, pero no para cinco años, sino para mañana”.

Habrá que ver la forma en que Lacalle Pou conduce el volante de ese vehículo en el próximo quinquenio. Por lo pronto, explicó que la agenda de su partido para estas elecciones las tendrá que defender desde el Parlamento ya que la gente no quiso que las aplicara desde el Poder Ejecutivo.

El senador electo pretende que este año, a pesar de haber culminado en derrota, tenga el germen de algo más grande por venir.

“Soy partidario de los nacimientos. Decir ahora lo que hubiéramos hecho ya es parte del pasado”, afirmó.

Los próximos años tienen la respuesta para las preguntas que los blancos y el resto de la oposición se hacen luego de este resultado: ¿podrán construir un candidato capaz de disputarle el gobierno al Frente Amplio?

Ahora, le quedan por delante cinco años de participación en un Senado en el que habrá figuras de peso con las que tendrá que lidiar para intentar sobresalir.

En la interna blanca tendrá que ratificar su liderazgo ante un Jorge Larrañaga que demostró que todavía tiene fuerzas para hacerse lugar en la actividad política.

Además, Lacalle Pou tendrá que vérselas con un Partido Colorado muy disminuído, lo que por un lado le facilita la tarea de encabezar la oposición pero que le presenta desafíos para un futuro en el que tenga que contar con el respaldo de los votantes de ese partido.

Asimismo, el líder blanco verá cómo, a medida que se acerca el 2019, el Frente Amplio empieza a mostrar algunos problemas para renovar sus candidatos ya que sus principales figuras ya tienen más de 70 años.

Lacalle Pou insistió acerca de que seguirá con su predica “por la positiva” aunque el eslogan o, según él, esa forma de vida, no parece haber dado los resultados esperados.

Antes de fin de año, Lacalle Pou se reunirá con Larrañaga para planificar la estrategia hacia las municipales de mayo. Luego, se verá.

“El único juez es el paso del tiempo”, dijo ayer Lacalle Pou y se fue bajo la llovizna que seguía cayendo sobre Montevideo.

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