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Las fantasías con el poder de Ricardo Darín

El actor estrenó el thriller político La cordillera y comienza a filmar la nueva película del oscarizado director iraní Asghar Farhadi

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02 de septiembre de 2017 a las 05:00

Ricardo Darín (60) quiere cortarse el pelo y no puede. Una cabellera frondosa y una barba poblada forman parte de la apariencia que el director iraní Asghar Farhadi quiere para el personaje que el actor interpretará en su nueva película, Todos lo saben, un drama familiar encabezado por Penélope Cruz y Javier Bardem.

Pero antes de emprender viaje a España para el rodaje, el argentino tenía otra tarea: promocionar La cordillera, su película más reciente. De forma inesperada, esa misión fue más compleja que lo usual. El filme, dirigido por Santiago Mitre y en el que Darín interpreta a un presidente argentino, se vio rodeado de pequeñas controversias, con chimentos sobre una pelea entre Darín y su coprotagonista Érica Rivas (con quien también realizó la obra Escenas de la vida conyugal en 2016) y respuestas del propio actor en las redes sociales a espectadores que no se mostraron satisfechos con La cordillera.

"¿Me lo podrías elegir vos? Dale, no cuesta nada...", respondió Darín en Twitter a un usuario que escribió que el actor había seleccionado mal "el libro" (el guion) una vez más, "al igual que en Nieve negra", otro filme suyo estrenado este año. Esa y otras respuestas de Darín –quien se apropió del nombre @BombitaDarín en la red social– reflejaron el orgullo que el actor siente por el filme, que fue estrenado a nivel mundial en mayo en el Festival Internacional de Cine de Cannes, el certamen más prestigioso dentro de la industria del séptimo arte, y que el jueves se estrenó en Uruguay.

No es de extrañar que la película, la tercera de Mitre como director (El estudiante, La patota) resulte divisiva. Lo que comienza como un filme de suspenso político, en el que el personaje de Darín, Hernán Blanco, debe asistir a una cumbre internacional para trabajar una alianza petrolera entre países latinoamericanos, introduce un drama psicológico sostenido por el misterio que rodea a Blanco una vez que aparece su hija, interpretada por Dolores Fonzi.

En parte, ese aspecto poco convencional de una película (en apariencia) sobre política y la posibilidad de mostrar un lado íntimo de un gobernante es el que convenció al actor de tomar el papel. "Lo que me atrajo fue eso. La posibilidad de estar espiando un poquitito por el ojo de la cerradura. Qué pasa cuando estos tipos están solos", dijo Darín en entrevista con El Observador en Buenos Aires.

El actor contó que le propuso al director que la primera escena del filme fuera en ese sentido, con Blanco orinando. La idea no prosperó, pero sí comienza mostrando algo de su intimidad, con la imagen del presidente intentando dormir en el avión presidencial mientras se dirige a la cumbre.

"Difícilmente me pueda dejar llevar o sorprender por las burbujas que proponen las fantasías populares - Rircardo Darín"

Como personaje, Blanco es un misterio. Se dice poco de su plan de gobierno y menos sobre en qué lado del eje político argentino actual se asocia, ya sea hacia el kirchernismo o el macrismo. Esa construcción "vacía" de lecturas contemporáneas fue parte del objetivo del director y del propio actor. "Tratándose de una historia de ficción no necesitaba un color partidista; estuvimos muy cuidadosos", dijo el actor. "Aún así no lo hemos logrado del todo".

Para Mitre, la decisión de elegir al actor para el protagónico fue hecha para jugar con las expectativas de la audiencia. "Ricardo (Darín) es un poco la trampa que establece la película", dijo el cineasta a El Observador. "Es un tipo con un carisma enorme, con una capacidad de generar una empatía infinita con el público, que quiere ver a ese personaje bueno y preocupado por su país y su hija, y la película lo va corriendo de su eje y lo va llevando hacia otras zonas. Era interesante trabajar con la conciencia de lo que significa Ricardo", agregó. Según el cineasta, el propio actor le propuso "usar" el carácter de "ícono" actoral que el público y la industria del cine suele adjudicarle.

La película trata sobre el poder, algo que Darín cree genera muchas fantasías a los ciudadanos comunes. "Fantasías en algunos casos fundamentadas por cosas que nos llegan, y en muchos otros porque las fantasías son eso, tratar de imaginar cómo sería o cómo es todo eso que no conocemos, todo lo que no vemos". A su vez, señaló que esa dinámica podría trasladarse al interés popular por la farándula, eso que lo llevó a enfrentar los micrófonos en los últimos días y figurar en programas como Intrusos o Infama.

Al responder si la exposición generada por su carrera ha atentado contra su vida íntima, el actor no dejó dudas. "Hay un momento en el que lamentablemente abrís la compuerta y por ahí se te filtra y ya es muy difícil volver atrás", señaló. "Si te enojás, perdés".

De todas formas, su crianza cercana a la industria el espectáculo –sus padres, Ricardo Darín y Renée Roxana, fueron actores– lo ayudó a manejar ese aspecto del oficio. "Difícilmente me pueda dejar llevar o sorprender por las burbujas que proponen las fantasías populares".

"(Todos lo saben) tiene un elenco increíble y estoy muy entusiasmado de trabajar con él (Asghar Farhadi) - Ricardo Darín"

Mientras experimenta el ascenso profesional de su hijo Ricardo "Chino" Darín en su mismo rubro, el actor alcanzó el punto de la carrera de un artista consagrado en el que comienza a recibir galardones a su trayectoria. En setiembre será el homenajeado del Festival de Cine de San Sebastián, una instancia que calificó como una gratas sorpresas que le depara en España.

La otra será la posibilidad de trabajar con un director como Farhadi, doble ganador en los premios Oscar.

"(Todos lo saben) tiene un elenco increíble, y estoy muy entusiasmado de trabajar con él (Farhadi) porque lo admiro profundamente por su trabajo con los actores", dijo. "Es poco lo que puedo decir, porque allá voy", señaló Darín, manteniendo el secretismo que rodea a la trama y a su papel en el filme, del que se sabe, lo mostrará barbudo y poco presidenciable. l

El sacrificio de su hijo, el Chino

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Dos en un balcón. Ya extraño al tipo de la selfie y su hermosa familia, que se acaban de ir. Gracias por la visita! ❤

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El hijo de Darín –también llamado Ricardo pero conocido por su apodo "Chino"– interpretará a Mauricio Rosencof en la película Memorias del calabozo, del director uruguayo Álvaro Brechner. Darín (padre) indicó a El Observador que la transformación física de su hijo para el rol, en la que perdió peso, tuvo resultados "bastante nefastos" en su cuerpo. "Está tratando de recuperarse y lo padecimos bastante. En el sentido familiar y amoroso del término", comentó Darín. "Lo único que espero es que la historia, la realización, esté a la altura del esfuerzo que hicieron esos tres chicos", agregó en referencia al trabajo de su hijo y los coprotagonistas, Alfonso Tort y Antonio de la Torre. "Habrá valido la pena que se jugara la piel como se la jugó porque eso es lo que tiene que hacer un actor joven".

Lágrimas en San Sebastián

En la próxima edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, a celebrarse entre el 22 y 30 de setiembre, Ricardo Darín recibirá el Premio Donostia como homenaje a su trayectoria artística. En 2012 el argentino estuvo del otro lado del premio cuando le tocó otorgárselo al estadounidense Dustin Hoffman. "Me llena de emoción", indicó Darín sobre el reconocimiento. "Seguramente no podré controlarlo a la hora de agradecerlo. Voy a pucharear, como me suele pasar a mí", agregó. Fiel a su humor ácido, el actor argentino dijo que el galardón llega en un punto de su carrera en el que es conveniente celebrar el trabajo de "actores de cierta edad": "Se cumplen unos años determinados en el que dicen 'te lo damos ahora antes que partas'", bromeó.

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