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Las mujeres en el lente del Estado: un "mensaje por ausencia"

Dos investigadoras se propusieron encontrar mujeres protagonistas en archivos fotográficos públicos pero descubrieron un vacío; así nació Centrales, un libro de conceptos económicos que ironiza con el hallazgo

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08 de marzo de 2018 a las 05:00

En las colecciones de fotos de los archivos públicos más grandes del país las imágenes se organizan, entre otras cosas, por temas. "Personalidades", por ejemplo, tiene 247 archivos en uno de ellos. Sin embargo, tiene solo dos retratos de mujeres. Una es Juana de Ibarbourou y la otra nadie sabe, porque no hay registro. También hay una colección de retratos que tiene algunas más: de 726 fotografías, 23 son de mujeres.

Cuando la doctora en Ciencias Sociales Silvana Darré y la magister en Políticas Públicas y Género Dina Yael bucearon en tres de los archivos fotográficos más importantes del país (Centro de Fotografía de Montevideo, Archivo Nacional de la Imagen y la Palabra y la Biblioteca Nacional), encontraron que faltaban mujeres protagonistas. Mientras intentaban explicarse esta ausencia en el marco de su investigación para la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, se dieron cuenta que tenían que compartir su hallazgo.

Así surge Centrales, un libro que celebra los 50 años del Banco Central del Uruguay (BCU) y los 75 de la Asociación de Bancarios del Uruguay (AEBU). El libro combina un glosario económico con fotos de mujeres en la vida pública entre 1900 y 1967. Lo hace desde el absurdo, la contradicción y las pone a en ese lugar central que no se les dio, como muestran las fotos de esta nota.

¿El Estado conserva más fotos de ferrocarriles que de mujeres?
Silvana Darré: Sí, porque son empresas públicas, y el ferrocarril representaba la modernidad.
Dina Yael: Y también de edificios, estatuas, monumentos. El Estado se preocupó realmente por registrar sus avances, y su avances no estaban con las mujeres.

¿Se puede interpretar eso desde el mensaje de igualdad que atraviesa hoy como sociedad o hay que darle una lectura en el contexto en que ocurre?

D.Y: Lo que interesa al Estado es lo que pasa afuera. El afuera es el estadio, el bar, la calle, y estamos en 1920. Difícilmente vamos a encontrar mujeres ocupando el espacio público. Están de paso, o siempre acompañadas, muy recatadas y con un hombre cerca.
Telefonistas sí, se veían, porque eran un logro estatal. Maestras también, vas a una escuela no hay más remedio que fotografiarla. Pero no porque se planteara representar a las mujeres.

¿Cómo surge la idea de combinarlas con términos económicos?
S.D: El 50 aniversario del BCU nos da la posibilidad de la plantear esta cooperación. Las definiciones del BCU son duras, económicas. Lo que hicimos fue ver en ese conjunto de términos económicos las asociaciones que pudiéramos hacer con las fotografías, ya fuera por similitud, por contraste o jugando con los equívocos, los contrarios, con la idea del absurdo.
D.Y: Con miedo, porque era un poco zarpado. Un día les llevamos una foto de un grupo de señoras y les dijimos que era la ilustración para el concepto de "Comité de Coordinación Macroeconómica". Entonces uno de los representantes del banco nos dijo: "yo soy parte de ese comité". Frente a nosotras no teníamos ninguna mujer. Nos reímos pero en realidad estábamos evidenciando que las mujeres no están integradas en este discurso o en la historia.

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El concepto de
El concepto de "préstamo" lo ilustran con dos mujeres que comparten una bicicleta.

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La cocción del libro llevó nueve meses y se pudo ver en las paredes de la casa de Yael, que quedaron tapizadas por fotos por un lado y conceptos económicos por otro. Su trabajo fue juntar unos con otros para darles un nuevo sentido.

El problema fue que, entre las pocas fotos que encontraron de mujeres, faltaban las de clase media. Por un lado aparecían las de mayor poder adquisitivo, acompañando a sus hombres a apostar al Hipódromo a pesar de no tener el derecho de manejar el dinero. Por otro, estaban las más pobres, con quienes el Estado lucía sus logros asistenciales. Entonces, para que Centrales se volviera representativo tuvieron que recurrir a archivos privados. Compraron imágenes de Getty, buscaron en Ebay, Mercado Libre e incluso en la feria de Tristán Narvaja.

El paso siguiente era negociar sus decisiones con el BCU. Desde el banco esperaban encontrar más mujeres en oficinas, representando el alto porcentaje que integra el sector bancario. Sin embargo, las bancarias también estaban ausentes en los archivos.

La foto que ilustra el concepto de ahorro en el libro, por ejemplo, muestra a una nodriza ordeñándose. Pero en los archivos no aparecía etiquetada ni con la palabra "nodriza" ni con "mujer", sino como "máquina ordeñadora". Todo esto reforzó la teoría del mensaje por ausencia, que elaboraron Darré y Yael. En la foto no se habla de la mujer, allí lo importante es la máquina. El mensaje es, justamente, la negación.

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El concepto de
El concepto de "Comité de coordinación macroeconómica" lo ilustran con esta foto de un grupo de familiares de Máximo Tajes.

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Ustedes estaban usando términos económicos para ironizar con temas de género. ¿Cómo se dio esa negociación con el BCU?
D.Y: La gracia era, cuando le presentamos esto al banco, que se trataba en cierta forma de un delirio nuestro. Con la foto de la nodriza hay una pregunta que nos hicieron que yo no me voy a olvidar más: "¿Y ustedes creen que la deuda externa se pagó con leche materna?". Hay una alusión, porque en realidad el ahorro es una mujer que se está ordeñando. Y en el fondo, capaz que sí hay mujeres detrás de esa deuda externa.
S. D: Sabemos que la historia de las mujeres no tiene mucho que ver con la historia del BCU, pero en definitiva la historia económica es la historia social. Lo que pasa en la historia económica incide en lo que pasa en las familias, en las mujeres, en todo.

¿Cómo es entonces esa mujer de clase media que no aparece en los archivos?
D.Y: ¿Qué era la mujer? Madre, esposa. No era ni la que votaba, ni la que definía el futuro político, ni económico, ni social del país. No era una jugadora que estuviera en la cancha, era una hincha que tampoco estaba porque no podía.
S.D: Hoy somos efecto también de esa historia. De invisibilidad, de subrepresentación, de negación. Incluso cuando estamos hay un efecto de borramiento de esa existencia.
D.Y: Si como Estado nos sacás del archivo, si no nos mostrás, nos estás dando un mensaje. Es un mensaje por ausencia de nosotras mismas. Nos estás diciendo que no valemos. Y nosotras queremos valer, queremos ser centrales. Por eso queremos sacar el archivo, recuperarlo y contarle a las mujeres que tenemos una historia atrás.

El libro se puede descargar de forma gratuita a través de este enlace.

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