La violencia doméstica destruyó a una pareja que tenía más de 20 años de matrimonio y dos hijas de 7 y 11 años. El juez dispuso como medida cautelar que el hombre no se acercara a la mujer. Como compartían la dirección de la empresa familiar, ordenó que él asistiera de mañana y ella de tarde al local. La solución no fue la mejor, advierte el contador de la familia, Marcelo Bacigalupi. Desde entonces, la empresa parece dirigirse hacia el quiebre. “Es importante tomar una medida cautelar que no solo se ocupe de las personas, sino que atienda la situación de la empresa”, destaca el profesional, quien advierte que estos casos son cada vez más habituales.
Leyes de violencia doméstica no solucionan disputas empresariales
Las agresiones repercuten cada vez más en emprendimientos familiares