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Libros, abre la muralla

La villa portuguesa de Óbidos fue designada la décima novena Ciudad de la Literatura por la UNESCO en 2015.

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04 de septiembre de 2018 a las 05:01

Por Jaime Clara

Portugal ha hecho de la literatura y los libros, un punto de atracción turística. No vendría nada mal, por estos lares, desarrollar aún más, de la cultura un punto de atracción. Óbidos es una villa portuguesa en el oeste del país, a unos 75 km de la capital, Lisboa. Tiene unos 3000 habitantes y su nombre viene del latín oppidum «ciudadela», «ciudad fortificada». Todo lo que gira en torno a Óbidos tiene que ver con la Edad Media, cuenta con un castillo del siglo XII, las murallas que forman su perímetro, una capilla decorada con esmaltados en el siglo XVIII, entre otras atracciones. Fue designada la décima novena Ciudad de la Literatura por la UNESCO en 2015.

La calle principal de la villa es La Rua Direita, donde abundan las librerías. También hay todo un corredor, en una peatonal muy angostita de puestos, la mayoría recreando aspectos de la cultura medieval, desde la gastronomía hasta la vestimenta.

 

Hay un hotel, llamado The Literary Man, un viejo convento del siglo XVIII con sus paredes tapizadas de libros. Los amantes de los rankings, dicen que es la mayor colección de libros conocida dentro de un establecimiento hotelero, superando los 50.000 volúmenes. Telmo Faria, quien ex alcalde de Óbidos entre el 2001 y 2013, es un absoluto convencido de las propiedades terapéuticas de la lectura. “Invitamos a nuestros huéspedes a relajarse a través de la biblioterapia”, dijo durante una entrevista para el portal Traveler.

 

En Óbidos, caminando por esas callejuelas empedradas, uno se encuentra, al final una iglesia, la antigua catedral de  São Tiago (siglo XII), que  ha sido reformada y transformada en una sagrada librería -Gran Librería de Santiago- para placer y éxtasis de los amantes de los libros.

 

Quizás la pequeña villa no llegue a las veinte librerías, pero son cálidas, agradables, sin prisa, hasta entrañables, por más majestuosas que puedan ser. El proyecto "Óbidos Villa Literaria", comenzó en 2013 y dos años después se unió a ciudades como Barcelona o Granada a la lista de "Ciudades Literarias". Como abrir sólo una librería no sería económicamente viable, decidieron crear en Óbidos "una ciudad del libro", pues "tendría otro atractivo que una librería no tiene", señaló a EFE José Pinho, de la lisboeta Ler Devagar y uno de los impulsores de la iniciativa. La literatura también llegó al edificio de correos de Óbidos, mandado edificar por el rey D. João V en 1748 y que ahora es librería y galería.

 

Según reseña la agencia EFE, "a este éxito ha contribuido la organización de festivales literarios en Óbidos, con los certámenes Latitudes, de literatura de viajes, y el Festival Literario Internacional de Óbidos (Folio). Tras dos ediciones, el "Folio" se convirtió en uno de los principales certámenes culturales de Portugal y ha llevado hasta el recinto amurallado de Óbidos a nombres destacados de la literatura como el británico Salman Rushdie o el angoleño José Eduardo Agualusa. También han pasado Fernando Aramburu, Mempo Giardinelli y Plinio Apuleyo Mendoza, entre otros. Si bien la actididad en torno a los libros se desarrolla durante todo el año, el principal encuentro ocurre a mitad de octubre.

Portugal y su literatura

Tradicionalmente se ha mirado con mucha atención a la literatura europea. A Uruguay, con diferentes matices e intensidades, la información sobre lo que se publica en el viejo continente ha llegado en forma constante. Hoy, el marketing y la información de las editoriales globalizadas permiten tener, casi en tiempo real, las novedades editoriales. Sin embargo, entre los países más cercanos, pero con datos literarios más rezagados, se encuentra Portugal.  

 

Quizás pueda suceder también, que hay nombres que pueden no vincularse directamente a este país clave de la península ibérica y que tanto tuvo que ver con el nacimiento de nuestra propia historia.

 

Cuando se habla de literatura portuguesa, hay dos nombres fundamentales que se hacen presentes: Fernando Pessoa y José Saramago. Ambos, habitantes de diferentes tiempos, forman parte del paisaje portugués, no solo por su obra, sino que se transformaron en verdaderos artículos de souvenirs.

 

Como Portugal ha hecho de sus librerías, un punto de atracción cultural y turísitica, también lo hace con sus escritores. Pero para no quedarnos en un par, porque sería injusto con su rica tradición, vale la pena mencionar a

 

- Luís de Camões, mencionado permanentemente como el Cervantes, un escritor renancentista, del siglo XVI profundamente, conocido fundamentalmente por ‘Los Lusiadas‘ y sus poemas de amor. El instituto que promueve la cultura y el idioma de Portugal, con sede en Uruguay, lleva su nombre.

 

- Almeida Garrett, autor de Viajes por mi tierra, una suerte de perfecto maridaje entre ficción y crónica de viajes. Es considerado el creador de la narrativa moderna en su país.

- Eça de Queirós (caricatura) Es el gran narrador de la idisincracia porguesa. ‘Los Maia’ narra el deterioro de una gran familia a lo largo de tres generaciones durante el siglo XIX

 

- Sophia de Mello Breyner Andresen, una de las voces femeninas más importantes de la poesía del siglo XX

 

- António Lobo Antunes, un removedor de la literatura contemporánea. Polémico y sarcástico, por momentos perturbardor.

 

- José Luis Peixoto, poeta, narrador, uno de los nombres más importantes del Portugal literario de hoy.

 

Esta nota fue originalmente publicada en el blog Delicatessen

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