En el correr de las últimas horas, el canciller Ernesto Talvi dejó confundidos a propios y ajenos. Hasta los dirigentes de Ciudadanos se dejan ganar por la incertidumbre ante las señales confusas de su líder, que el martes pasado le dijo al presidente Luis Lacalle Pou que quería “un cambio de rol” para tener mayor protagonismo político, pero que no tiene del todo claro cómo ni cuándo se materializará.
Antes y después de que se conociera su aspiración de dejar el gabinete, Talvi envió mensajes contradictorios tanto en declaraciones públicas como en sus explicaciones en privado a dirigentes colorados.
Si bien pensaba en un alejamiento desde hacía semanas y negó que sus declaraciones sobre Venezuela hubieran influido o precipitado su decisión, lo cierto es que antes de que se produjeran los roces con el gobierno respecto a ese tema, la postura pública del canciller era terminante en cuanto a su continuidad en el rol.
El sábado 6 de junio, en la entrevista con El Observador en la que dijo que no calificaría a Venezuela de dictadura, también aseguró que no tenía intenciones de asumir un rol más político en el Partido Colorado, tal como le reclamaban desde su agrupación.
“No lo voy a cambiar”, dijo Talvi en la charla, y enfatizó su idea de “separar las aguas de manera total” entre lo partidario y su rol en Cancillería.
Camilo dos Santos
También se explayó sobre sus proyectos a desarrollar desde el ministerio y dijo que esperaba dedicarse de lleno a la política comercial y ser más “dinámico” en la promoción de acuerdos.
En las horas posteriores a la publicación de la entrevista, referentes del gobierno manifestaron su sorpresa y malestar por su postura acerca del régimen de Nicolás Maduro, al que Talvi señaló como que viola los derechos humanos pero sin entrar en “adjetivos”. Talvi lo sintió como un desaire que precipitó su idea de alejarse del gabinete. Pero una vez que se supo su decisión, sus explicaciones públicas fueron mutando con el paso de las horas. Primero negó “terminantemente” que fuera a renunciar.
El jueves declaró a Búsqueda que aspiraba a que el cambio de roles se concretara “en un futuro no lejano”. Antes del mediodía dijo a VTV que su salida sería en un tiempo “cercano”, probablemente “antes de fin de año”.
Luego de reunirse con sus correligionarios de Ciudadanos dijo a la prensa que los plazos van a “depender de las necesidades que tenga el país” y que se trataba de “una posibilidad” que “no se va a concretar en el futuro inmediato”.
Más tarde dijo en el programa Hora de Cierre de radio Sarandí que está “estudiando la posibilidad de cumplir otro rol” y que “no es una decisión tomada”.
La jornada terminó en Telemundo de Canal 12, donde agregó un último matiz: “No puedo hablar de algo que no sé si va a ocurrir”. La principal certeza, de momento, es que tarde o temprano se irá.