22 de junio de 2012 17:14 hs

Mucho maíz. Varias –sino miles– gotitas de mezcal. Toques de religión y golpe de realidad. Todo eso mezcla la mexicana Lila Downs en su último disco, Pecados y milagros, con su poderosa voz y los tantos ritmos de su tierra.

Y todo eso traerá hoy al escenario del Centro Cultural Plaza a las 21 horas. Este es el séptimo disco de la artista oriunda del estado sureño de Oaxaca, y al igual que en todos sus discos anteriores, cuenta con la presencia de su colaborador y esposo, el norteamericano Paul Cohen.

Pecados y milagros une composiciones propias con versiones de clásicos populares además de contar con invitados que representan tanto la tradición como la vanguardia, como Totó la Momposina e Illya Kuryaki & The Valderramas.

Más noticias

Más allá tener la gran mixtura musical que ya caracteriza a Downs, al fusionar los sonidos nativos de México como la ranchera y los corridos, con ritmos más universales, como el rock y el hip hop, Pecados y milagros es un trabajo con el cual rinde un cálido homenaje a esos cuatro elementos que conforman el disco.

“¿Por qué Pecados y milagros?”, se pregunta a sí misma Downs en un video publicado en Vimeo donde cuenta la génesis del disco. “Como cualquier otra mujer mexicana he sentido tristeza por lo que ha estado pasando. Y empecé a pensar en canciones que me dan alas, que me llevan a lugares. No se si pueda decir a una religiosidad, pero a un lugar donde suceden pecados, donde suceden milagros”, explica.

De esta forma la situación actual mexicana fue el primer ingrediente que entró a este crisol musical, dando el tema para la escritura. “Yo no pensé tanto cada tema sino que se fueron dando, cada canción por cada sentimiento”, agrega.
Aquello que otorgó el elemento visual al disco fue la religión, y en particular, los llamados “exvotos”: pinturas ofrendadas a santos y vírgenes por devotos en agradecimiento de un milagro concedido.

“Hablé con el maestro Demián Flores, que es un pintor oaxaqueño que admiro mucho, y él convocó a otros artistas para que expresaran su interpretación de cada exvoto que yo escribí”, cuenta Downs en el video.

Cada una de estas ilustraciones aparecen en el arte del disco, y 15 de estas fueron expuestas en el Museo Nacional de Arte (MUNAL) de México DF, en la muestra que fue nombrada de igual manera que el disco.

“Son una visión actual de una tradición pictórica, porque se está pidiendo a través de un texto una verdad que es la que estamos viviendo: el creer y el soñar todavía que este país puede cambiar”, explica Demián Flores en ese mismo video, concluyendo que cada uno de los exvotos escritos por la artista “permean todo lo que se está viviendo a nivel sociopolítico”.

Sin embargo, la calidez y el tono de Pecados y milagros está dado por dos productos que definen a México: el maíz y el mezcal.
“Para todo mal mezcalito y para todo bien también”. Así abre el álbum Mezcalito uno de los primeros cortes de difusión del disco y una alegre celebración a este alcohol fundamental para la tradición mexicana.

Por su parte, Palomo del Comalito, canción también conocida como La Molienda, está inspirada en un exvoto de una “molendera”, una mujer oaxaqueña que se dedica a la venta de tortillas y que se recuperó de una enfermedad, luego de encomendarse a la Virgen de Juquila.

“Era importante para mí hacer un tributo a algunas mujeres de mi país que muelen maíz, llevarlo al canto y celebrarlas como un milagro que a mí me ha inspirado mucho para poder seguir caminando y cantando”, cuenta Downs sobre esta canción.
Por su parte, las participaciones estelares aparecen en los dos cortes de difusión elegidos para promocionar Pecados y milagros.

Zapata se queda fue inspirada por la admiración de la cantante hacia el líder de la Revolución Mexicana. Ésta cuenta con la voz de Totó la Momposina y el acordeón de Celso Piña, y que también aparecen en el videoclip de la canción.

Pecadora, otro de los cortes, tiene la intervención de Dante Spinetta y Emmanuel Horvilleur de Illya Kuryaki & The Valderramas, que participaron con dos versos rapeados.
Horvilleur contó a Página 12 que la cantante los convocó luego de enterarse de su regreso el año pasado. Luego, durante la presentación oficial del disco en México DF el dúo tuvo la oportunidad de compartir el escenario con Downs.

“Haber hecho con ella ese show en México y sentir la música mexicana, que tiene un contenido muy fuerte de tradición y a la vez es tan actual, la verdad es que nos encantó. Lila te transmite todo: te lleva directamente adonde ella quiere”, afirmó Horvilleur al diario argentino.

Es que Lila Downs representa eso: tradición y actualidad; el México más autóctono y el más cosmopolita. Trae con Pecados y milagros, y toda su carrera musical, un bagaje musical y cultural, formado de esos elementos que son sinónimos de la tierra de donde viene.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos