Por Daniel Merolla, AFPEl delantero Hernán Crespo tiene el puesto asegurado para el lunes como punta de lanza argentino frente a Colombia, tras haber silenciado críticas con sus goles a granel y haber sobrevivido a cuanto director técnico hubo desde 1994, antes de ser confirmado por Alfio 'Coco' Basile en la Copa América de Venezuela-2007.
Crespo no cumple a rajatabla los requisitos del jugador idolatrado en el país sudamericano, pero se han rendido a sus pies y a sus goles no sólo los hinchas sino también cuatro generaciones de cuerpos técnicos.
El artillero a quien bautizaron una vez 'Valdanito' por su parecido físico con el ex jugador y ex manager de Real Madrid Jorge Valdano, fue una figura clave en los equipos de los DT Daniel Passarella, Marcelo Bielsa, José Pekerman y ahora Basile.
Lejos está aún de los 56 festejos de Gabriel 'Batigol' Batistuta, el máximo goleador histórico de la selección albiceleste, pero la pólvora no se le moja, como lo demostró en el debut en la Copa América ante Estados Unidos (4-1), cuando marcó el empate y luego desniveló para abrir el camino de la victoria.
Crespo ha sido siempre un modelo de juego en equipo, aunque el individualismo sea más una virtud que un defecto en un goleador.
Crespo ha hecho goles de todos los colores y tamaños desde que logró los primeros títulos con la camiseta 'millonaria' en Buenos Aires, incluidos los dos goles de la final de la Copa Libertadores-1996 ante el América de Cali, cuando River Plate la ganó por segunda y última vez.
Celebraron su olfato dentro del área también en el Chelsea de Inglaterra, y hasta hizo felices a los fanáticos de AC Milán al ganar la Liga en la temporada 2006-2007 con 14 dianas.
En Crespo, hay que creer o reventar. Los DT pasan y él se queda.