El mes pasado, en un centro vacacional ubicado en una playa de Phuket, Tailandia, los asaltantes empujaron a su víctima, un joven ruso, al interior de su apartamento, donde lo mantuvieron cautivo con los ojos vendados hasta que accedió a transferir con su computadora bitcoines por un valor aproximado de 100.000 dólares a un monedero en línea.
Los ladrones de bitcoines recurren a violencia real para conseguir monedas virtuales
Iban tras un botín de monedas virtuales, pero las armas que portaban no eran nada virtuales

