Hace ya 30 años que un gusano de un milímetro le dio al ser humano la lección de su vida. Aquella criatura era capaz de vivir el doble de lo normal y sin enfermedades. Con el tiempo, los humanos aprendieron que el secreto de su longevidad estaba en unos pocos genes y consiguió, modificándolos, crear otros gusanos que viven diez veces más o ratones matusalén que doblan su esperanza de vida y sin rastro de cáncer, una de las enfermedades más asociadas al envejecimiento. Por ahora no se ha logrado dar el salto para lograr lo mismo en humanos, pero, a cambio, empieza a estar clara la respuesta a una pregunta universal: ¿por qué envejecemos?
Los nueve culpables del envejecimiento
Un nuevo trabajo recopila las principales causas de deterioro biológico que hace que los organismos envejezcan y enfermen. Los nuevos tratamientos rejuvenecedores tardarán en llegar, pero son posibles
