El clásico pan flauta que todas las mañanas era la estrella de las panaderías de barrio, aunque sigue siendo uno de los elegidos por los uruguayos, dio lugar a otros panificados más elaborados que marcan un cambio en los hábitos alimenticios. Uno de los alimentos más elementales y sencillos ha dado paso a la diversidad a través del pan envasado –especialmente pan de molde– visible en las góndolas de supermercados, minimercados o almacenes, que van desde el americano simple o integral hasta con semillas o artesanal –asemejándose al pan casero–, un fenómeno que ha ocasionado la disminución en las ventas de algunas panaderías de barrio, a las que les resultó difícil sumar innovación a su producción. Otras, en cambio, comenzaron a desarrollar productos gourmets semejantes a los producidos por las empresas de pan envasado presentes en Uruguay.
Los panes salen del molde y se sofistican
Proliferan las opciones de pan envasado en los comercios, mientras que algunas panaderías de barrio buscan subsistir siguiendo la moda de lo premium

