Sin embargo, en otras zonas la demanda ha disminuido desde el año 2014. Martín Otero tiene un parking en Pocitos –Libertad 2920- y aseguró a Café y Negocios que hace unos años “era uno atrás del otro” pero que esa realidad cambió. Ahora el desafío está en reconquistar clientes. El precio del estacionamiento en este caso es de $100 por hora.
Las razones, para Otero, son principalmente que ha habido una renovación de autos más seguros por lo que muchos prefieren estacionar sobre la acera, sin prejuicio de que le puedan hurtar. “El robo era nuestro mejor aliado, pero eso fue cambiando con los años (…) hay gente que prefiere que le rompan un vidrio cada tanto y no tener que pagar un parking”, comentó.
El otro factor que influye es el movimiento que la ciudad ha tenido en esto años. Otero señaló que el éxito del parking está muy atado a la zona de influencia que tenga, por ende, si alrededor de este negocio no hay una oferta de actividades es muy difícil lograr una tasa de ocupación alta.
Otero agregó que en este punto los shoppings influyen de manera directa, porque acumulan un público que, mayoritariamente, asiste al centro comercial en vehículo y tiene la oportunidad de dejarlo por dos horas sin costo.
Otro aspecto que tira la demanda a la baja en Pocitos es que los clientes buscan un servicio nocturno y no tanto ocasional. Por tanto, los ingresos son menores ya que se cobra un precio diferencial. “El parking que tiene un ingreso mensual, nunca va a facturar tanto como el que vende por hora”, explicó Otero.
El gran enemigo
En los parkings que se encuentran en la zona del Centro de Montevideo, la demanda era muy alta hasta que la IMM reorganizó el estacionamiento tarifado. Para Haile Peixoto, dueño de cuatro estacionamientos en el Centro, este ha sido el factor que desencadenó el declive de la demanda. “Vos cobrás $ 100 pero ahora competís con la calle con un precio de $40 la hora (…) la gente prefiere dejar el auto en la calle y pagar menos”, dijo a Café y Negocios.
Más allá de esto, Peixoto nota que la “gente usa cada vez menos los autos” y apuesta al transporte público. Esto repercute en que el tipo del cliente que acude es el nocturno, al que se le cobra $ 2.500 pero para el dueño es imposible recuperar el dinero invertido con este tipo de consumidores. “La tasa de ocupación que tenemos es solo del 50%. Ha bajado notoriamente”, aseguró Peixoto. Agregó que el cierre de algunas tiendas en la zona céntrica también repercutió porque hay menos trabajadores.
“Vos cobrás $100 pero ahora competís con la calle con un precio de $40 la hora"
Para tratar de levantar esta situación, está pensando en colocar elevadores para ofrecer un servicio distinto en la zona, pero tiene claro que la inversión que debe hacer es muy alta. Esto incluye no solo la compra de la maquinaria y la instalación, sino que una reforma que permita levantar el techo de los estacionamientos.
En lo inmediato, Peixoto, intentará asociarse con otros propietarios para poder bajar costos y apostar a más clientes e incluso más sucursales. El proyecto busca ampliar la cantidad de vehículos y fusionar servicios que son variados, como lavado de autos y estacionamiento de motos.
Gatson Britos El empresario recauda aproximadamente US$ 8.000 por todos los parkings. Para poder mantener cada negocio abierto, invierte casi $ 300.000 por mes ya que se debe prever el sueldo de empleados, impuestos, alquiler y posibles roturas en el local.
Los posibles motivos
Al contrario de lo que dice Peixoto sobre un menor uso del auto por parte del montevideano, la última encuesta realizada por doctor en arquitectura y estudios urbanos, Diego Hernández, concluye que los capitalinos están usando más el auto.
El estudio relevó a 5.946 personas con un total de 12.546 viajes, de los cuales dos tercios se hicieron en algún vehículo motorizado (auto, ómnibus, moto, etc.) El 32% de los viajes son realizados en auto, 4% en motocicleta, 25% en ómnibus y 34% a pie, dice el documento al que tuvo acceso Café y Negocios. Si se comparan estas cifras con la misma encuesta realizada en 2009, se encuentra que “la proporción del transporte privado pasó del 45,4% al 51,6%”.
Más allá de estas cifras, para Hernández un factor que puede incidir en este caso es el uso de las aplicaciones de transporte colaborativo como ser Uber o Cabify. “Si vas a hacer un trámite por dos horas, te sale más barato usar estas aplicaciones (…) además se entiende que el nivel socioeconómico de quien posee un auto, permite acceder a este tipo de servicios de transporte y sustituir esto por el pago del parking”.
Camilo dos Santos Más allá de esto, el especialista señaló la incidencia de otras cuestiones como ser la posibilidad de hacer trámites online, alquilar monopatines eléctricos o cualquier otra forma de moverse.
En el caso del uso de la bicicleta, Hernández manifestó que no es común que se use para eventualidades. “Quien usa la bicicleta no lo hace para hacer trámites o estar dos minutos en un lugar”, sino que se sabe de antemano en dónde se puede dejar el vehículo. A su vez, la estructura de los grandes edificios ha mejorado muchísimo y ahora las bicicletas se pueden estacionar en lugares públicos sin necesidad de pagar.
En el caso del uso de la bicicleta, Hernández manifestó que no es común que se use para eventualidades
En línea con lo expresado por Peixoto, las cifras de venta de boletos aumentó en el último año. Según dijeron autoridades de la IMM a Café y Negocios, entre setiembre de 2018 y setiembre de 2019 se vio una suba de 2,28%.
Un hotel cinco estrellas para autos
Uno de los aspectos que los encargados de los parkings buscan es optimizar el espacio.
Bajo esta premisa, el vicepresidente de Smart Parking para América Latina, Yoel Cynovich, afirma que “hay que pensar en vertical”. Este pensamiento nace cuando el empresario viajó a Asia y vio cómo se implementaba tecnología elevadora para lograr mayor accesibilidad dentro de los parkings. El paso siguiente fue invitar a Uruguay a la empresa coreana, que desarrolla la tecnología, y así comenzar a desarrollar el proyecto.
Hoy en día hay dos estacionamientos de este tipo en Montevideo. El primero está en la zona de la Médica Uruguay y el segundo, fue inaugurado en forma reciente y se ubica por Asilo casi Abreu. El responsable de la firma para América Latina subrayó las ventajas de este tipo de estacionamientos: “Pasa a ser como un hotel cinco estrellas para los vehículos: no dejás las llaves, no entrás a un lugar lleno de rampas. Llevás tus pertenencias y te vas”.
Cuando Cynovich llegó de Asia, se dio cuenta que los montevideanos tenían una gran dificultad para estacionar en zonas comerciales. Por su parte, el responsable de comunicación de Smart Parking, Robert Rocha, dijo que una de las razones que llevaron a invertir en esta tecnología es la facilidad para instalarla.
Otro de los aspectos que contribuyeron, es que en un lugar donde a nivel de tierra se pueden estacionar dos o tres autos, con los elevadores se aparcan hasta 16 vehículos. Hoy en día la compañía tiene un total de 180 plazas –tanto a nivel de tierra como de aire- y Cynovich aseguró que la tasa de ocupación promedio ronda el 60%.
Cuando Cynovich llegó de Asia, comenzó a darse cuenta que los montevideanos tenían una gran dificultad para estacionar en zonas comerciales
El costo que tiene la hora dentro de Smart Parking es de $100, pero en caso de no ser un cliente ocasional y tener que estacionar el vehículo por una noche se desarrollaron planes con tarifas diferenciales. “La idea que dejés el auto en un hotel cinco estrellas con la tarifa de un dos estrellas”, subrayó Cynovich.
Rocha señaló que una vez que todo estuvo pronto y marchando, se dieron cuenta de que era necesario darle un valor diferencial que fuera más allá de los elevadores. Por eso se implementó tecnología en materia de seguridad, de modo que una vez que el cliente entra, una cámara registra la matricula del auto y un sistema inteligente le indica hacia qué lugar debe dirigirse para estacionar.
Finalmente, cuando la persona levanta el auto y efectúa el pago, la máquina automáticamente baja el vehículo. “Fuimos de los primeros en establecer esto en Uruguay”, aseguró Rocha.
Un sistema seguro
Uno de los objetivos que busca el sistema instalado por Smart Parking es darle al cliente seguridad para no tener imprevistos. Además, toda la instalación está pensada para ahorrar tiempo posible a la hora de estacionar. “El conductor llega y no tiene que estar recorriendo un lugar lleno de autos”, dijo Rocha. Aclaró que esto también previene posibles roces con otros vehículos, porque las maniobras que hay que realizar son mínimas.
Para Rocha esto permite que haya beneficios para ambos lados, porque el cliente encuentra un lugar cómodo, seguro y acorde a sus necesidades y el empresario, que se encarga del negocio, logra optimizar el espacio y con eso también se beneficia la ciudad.
Por otro lado, en caso de que se necesiten instalar las máquinas en otro lugar, el tiempo es solo de cuatro días por lo que no afecta al negocio. “Todo es beneficio”, subrayó.
La IMM apuesta de nuevo
En 2017 la Intendencia de Montevideo (IMM) licitó la construcción de un estacionamiento subterráneo en la zona de Villa Biarritz pero la empresa que quedó al frente del proyecto pretendía que la comuna prohibiera estacionar en los alrededores de la plaza. Como esto no estaba previsto, se entendió que “se violentaba el pliego”.
Justamente, no lograr que la IMM restringiera el estacionamiento había sido el principal problema señalado por las demás empresas que habían mostrado interés en el proyecto.
Luego de tres años, la comuna anunció en agosto pasado la aprobación de los pliegos para otra licitación que buscará que un privado lleve adelante la creación de un megaparking en Parque Batlle. En la zona hay numerosos centros de salud y los conductores suelen dar vueltas y vueltas sin encontrar dónde estacionar.
El director de Desarrollo Económico, Óscar Curutchet, explicó que el proyecto será asignado cuando “los pliegos del llamado” sean aprobados por la Junta Departamental. Se espera que en los próximos días los ediles den el visto bueno y que en el segundo semestre de 2020 las obras estén en marcha. El jerarca entiende que mejorará notoriamente el diario vivir de los montevideanos.
Curutchet señaló que una de las empresas que se presentaron también propuso instalar un parking subterráneo en Ciudad Vieja. Sin embargo, desde la Comisión de Patrimonio de la IMM se indicó que es inviable porque habría que dinamitar gran parte del espacio público. “Eso tiene un costo muy alto y afecta a la zona”, subrayó el jerarca.
Por otro lado, una vez que el megaparking de Parque Batlle esté funcionando, se dispondrá de un período de prueba antes de analizar más proyectos de este tipo en otras zonas de Montevideo. Curutchet dijo que el precio que se cobrará será acorde al que imponga el mercado el próximo año. “Tenemos claro que si cobramos muy caro, nadie va a usarlo pero si bajamos mucho los costos, no habrá suficiente espacio”, especificó. Habrá cánones fijos y variables que estarán claros sobre la fecha de inauguración. Está pensado que el lugar tenga un mínimo de 150 lugares para autos y un máximo de 400.
Más allá de la construcción, Curutchet explicó que la idea es que el lugar esté en permanente uso y que realmente incida en el diario vivir de los capitalinos. Por eso se buscará, una vez que esté construido, que se puedan hacer algunos acuerdos con el Municipio CH para realizar actividades culturales. “La idea es que el parking te permita ir en auto a esa zona no solo porque tengas que hacer un trámite o a una consulta con el médico”, aclaró el director de la comuna.
Uno de los objetivos que tiene la intendencia en relación a este proyecto es que cuando todo esté listo, la tasa de ocupación de las plazas para los coches sea de un 70%.
Para saber dónde estacionar
Fabrizio Tomassini encontró la posibilidad de generar ingresos alrededor del mercado de los parkings, a través de una aplicación llamada Parking Gap.
Cuando estaba a punto de egresar como analista de programación de la Universidad ORT, se le ocurrió crear una plataforma para saber qué parkings en Montevideo tenían disponibilidad para dejar el auto. “Al principio se nos ocurrió usando la tecnología de SMS, imaginate cuánto tiempo tiene esto”, comentó Tomassini a Café y Negocios.
Luego de unos años, pudieron adaptar el proyecto y así idear una plataforma para smartphones. La idea surgió porque a muchas personas del entorno de Tomassini le sucedía que no sabían en qué zonas había parkings y si tenían disponibilidad. Actualmente, la empresa trabaja con 210 parkings y el emprendedor afirmó que estos estacionamientos están “siempre a tope”.
El modelo de negocio que maneja Parking Gap es cobrarle a los dueños de los parking por el servicio que ofrece. El precio es de $ 400 mensuales o $ 2.000 semestrales, en este caso uno de los meses es gratis. Recientemente se añadió la posibilidad de saber si existe lugar para dejar la bicicleta.
Tomassini subrayó que no se plantearon recibir ingresos a través del cliente final, porque sabían que por ahí no tendrían éxito. La empresa también incluye en dicho servicio todo lo que tiene que ver con la difusión en redes.